24 de julio 2006 - 00:00

"Por caída de superávit, provincias seguirán muy dependientes de Nación"

«Sin una reforma tributaria a nivel nacional, junto con una nueva Ley de Coparticipación Federal, es difícil que pueda mejorar la situación fiscal de las provincias», explica Sica, en vista de que 2006 se convirtió en la bisagra que amenaza con poner fin al superávit obtenido en ciclos anteriores por las provincias, a la par que desde la Nación ya han dado señales de que no se prevé una reforma tributaria para el año próximo. Según se advirtió desde el Palacio de Hacienda días atrás, el Presupuesto 2007 no contendría novedades a nivel impositivo.
Al respecto, Sica entiende que la recuperación de los ingresos provinciales ya no depende de un esfuerzo recaudatorio individual -como el que, por ejemplo, se pone en práctica en Buenos Aires-, pero que la reforma impositiva podría llegar recién cuando finalice el año electoral 2007, «a partir del próximo gobierno». Veamos los tramos salientes de la entrevista que Ambito Nacional realizó al director de abeceb.com:
Periodista: ¿Cuál es su análisis de la economía provincial actual?
Dante Sica: Antes de la devaluación parecía que las crisis provinciales arrastraban a la Nación. Luego hubo un período de fuerte incremento de los recursos, y los gastos fueron en una recuperación más lenta. En 2004 se llegó a un superávit excepcional de 1,5% del PBI, luego bajó a 0,8% en 2005 y este año estará en torno a 0,4%. Son los gastos que están erosionando el superávit. ¿Cuál es el gran gasto de las provincias? Los salarios. Otro elemento de presión será la Ley de Financiamiento Educativo, por como obliga a orientar los fondos de coparticipación. Lo que en definitiva tenemos es un gobierno nacional muy líquido con un superávit fiscal que no bajará de 3% y estructuras provinciales que tienden a estar más frágiles. Los ingresos de la Nación se sostienen en gran parte por dos impuestos que no se coparticipan (cheque y retenciones). El resultado es una Nación sin problemas, con gran liquidez, y provincias que el año que viene estarán muy cerca de acabar con su superávit primario.
 Difícil
P.: ¿Cómo se puede revertir esta tendencia?
D.S.: Si no hay una discusión a nivel nacional de reforma tributaria, junto con una nueva Ley de Coparticipación Federal es difícil que puedan mejorar los ingresos provinciales, por lo tanto, su situación fiscal.
P.: ¿Le parece que las condiciones están dadas para ese cambio?
D.S.: Esta administración, en este período hasta 2007 es imposible que lo haga. Discutir un régimen tributario nacional y coparticipación es algo técnico, pero principalmente político y eso lleva mucho tiempo. Esperemos que sea materia de debate a partir del próximo gobierno.
P.: Al gobierno nacional esta situación de dependencia le conviene políticamente.
D.S.: Y sí, porque las provincias van a seguir estando muy dependientes en la medida en que se les vaya consumiendo el superávit. El aumento de las transferencias discrecionales da la pauta de esto.
P.: ¿No son útiles las medida que toman las provincias por su cuenta, como aumentar la presión recaudatoria?
D.S.: Las provincias están rascando la lata; con programas agresivos de recuperación de deuda, como Buenos Aires. Pero me parece que están viendo cómo eso empieza a agotarse, porque se puede mantener el estrés fiscal para que la gente siga pagando, pero cada vez queda menos margen. Claro que esto es útil, pero parte del problema es que el grueso de los impuestos nacionales no se pagan en ventanilla, sacando la plata del bolsillo, y eso genera que provincias y municipios tengan que dar otra pelea para cobrar.
P.: Pero hay casos en que pareciera tratarse de provincias mal administradas...
D.S.: Más allá de la calidad de la gestión, se encuentra que hay ingresos que crecen porque aumenta la actividad, pero hasta que no haya una reforma tributaria integral, no hay reforma que puedan hacer las provincias que les sirva para incrementar la recaudación. Fíjese Buenos Aires, para aumentar $ 500 millones se tuvo que pelear con todo el sector ganadero por el inmobiliario rural.
P.: Sin embargo, la ministra de Economía, Felisa Miceli, pidió hace poco a las provincias que hagan un mayor esfuerzo recaudatorio.
D.S.: Las provincias grandes ya están haciendo un gran esfuerzo y necesitan mantenerlo. Tal vez el mensaje fue para las chicas, que dependen mucho de la coparticipación -en algunos casos por hasta 80%-, para que no se queden con eso. En lo que sí o sí deberán mejorar es en asignación, control y gestión del gasto.
P.: ¿Cumplirán las provincias con la Ley de Responsabilidad Fiscal?
D.S.: En general, no habrá problemas este año, salvo Buenos Aires que está comprometida. No es un tema menor y creo que la Nación va a tener que hacerse cargo de algunos gastos, en temas del conurbano; cuestiones sociales y obras de infraestructura que hoy hace la provincia. Mientras no se toque la coparticipación tal vez hay que pensar en mecanismos alternativos de ayuda a algunas provincias. Por ejemplo, Nación podría aportar en áreas muy delicadas como salud, infraestructura, seguridad, higiene. En el conurbano bonaerense esto es necesario.
Entrevista de Pablo Domini

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