En los últimos diez años, el Departamento de Transferencias a las Provincias de la AGN realizó una serie de 80 informes para evaluar el cumplimiento de los programas sociales alimentarios en las zonas del NEA. En lo que hace específicamente a la situación de Chaco, la AGN recomendó entonces: c Relevar la población infantil entre 2 y 5 años a fin de determinar cuáles son los grados de desnutrición. c Ajustar la distribución de fondos a los municipios. c Garantizar la continuidad de las prestaciones todo el año. c Asegurar un mínimo de 40% de las ingestas diarias en las raciones de almuerzo. Días atrás, en un duro documento, la Iglesia chaqueña reiteró críticas al Instituto Chaqueño del Aborigen y al gobierno provincial, al reclamar medidas urgentes para evitar la desnutrición y más muertes. Por su parte, las autoridades locales pidieron la intervención del gobierno nacional. «No puede estar ausente», seña- laron. «Consideramos que este cuerpo colegiado no puede quedar indiferente a las situaciones que son de público y notorio conocimiento», argumentaron los técnicos de la AGN. «En muchos casos, sabemos perfectamente que por su cultura e idiosincrasia no dejan que el Estado los atienda correctamente», argumentó por su parte el gobernador Roy Nikisch. «Desde esta afirmación, el gobernador estaría atribuyendo a la propia cultura y etnia de los pueblos, lo que, en realidad, no es más que política de destrucción de su hábitat y desidia estatal», retrucaron.
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