El vehículo en cuestión, una camioneta MercedesBenz 4x4 con valor de mercado cercano a los 75 mil dólares, fue remolcada por una grúa y su dueño deberá ahora pagar al menos dos tercios de la deuda acumulada para ingresar en un plan de facilidades de pago. «Espero que los restantes 500 a 600 deudores que están en la lista vayan corriendo y hagan el plan de pago, porque es muy lamentable tener que llegar a esta situación», manifestó Montoya en la puerta del domicilio donde se secuestró el vehículo. El automóvil fue incautado por inspectores de la Dirección de Rentas y personal policial en la vivienda ubicada en la calle Arévalo al 700 de Olivos, en el partido de Vicente López, al norte del Gran Buenos Aires. La Subsecretaría de Ingresos Públicos logró recientemente el visto bueno de la Legislatura provincial para secuestrar autos con abultadas deudas fiscales, sin necesidad de recurrir a la Justicia, una facultad que también podrá aplicar en el caso de embargo de cajas de ahorro y seguridad. Según la reforma al Código Fiscal aprobada en diciembre pasado, el gobierno puede incautar, sin previa intervención de la Justicia, vehículos valuados en más de 35 mil pesos que adeudan montos equivalentes a 10 por ciento de ese valor o 30 de las facturas del impuesto a las patentes emitidas. Hasta la media tarde, personal de la Dirección General de Rentas aguardó «tener el último contacto con el contribuyente antes de proceder» al secuestro, según informó Montoya, tras lo cual la camioneta de alto valor fue trasladada, sellada con bandas rojas con la leyenda «vehículo secuestrado». El procedimiento indica que, tras el aviso, Rentas intima al contribuyente a regularizar su deuda y, de negarse a pagar, procede al secuestro del vehículo. «Ahora, el contribuyente entraría con los beneficios del plan de pago, pero tiene que haber un pago de contado de al menos dos tercios de la deuda», explicó Montoya. En cuanto a la titularidad del vehículo, que generó dudas respecto de si podía ser o no secuestrado por estar su dueño en convocatoria de acreedores, Montoya explicó que «está a nombre de dos personas». «Una persona está concursada y la otra no, de manera que por la persona que no está concursada el vehículo es perfectamente secuestrable», aseguró el titular de Ingresos Públicos.
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