La líder de la agrupación Tupac Amaru, Milagro Sala, fue procesada por el delito de amenazas y daños en perjuicio del jefe del bloque de senadores de la UCR, Gerardo Morales, durante un escrache en Jujuy el 16 de octubre del año pasado.
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La decisión, que fue emitida «sin prisión preventiva», fue adoptada por el juez Mariano Cardozo, a cargo del Juzgado Federal de Jujuy Nº 1.
Asimismo, el magistrado ordenó trabar embargo sobre bienes de la dirigente social hasta cubrir la suma de 70.000 pesos. En tanto, Sala salió a defenderse rápidamente: primero, aseguró que juntará «un peso cada integrante de la organización» Tupac Amaru, que ella conduce, para pagar el embargo que le dictó la Justicia federal y, en segundo término, afirmó que «cada vez que me cite la Justicia federal me presentaré ante el juez, no tengo ningún problema en dar la cara», aunque «muchos saben que yo no estuve en el momento del escrache al senador».
Amenazas
Por su parte, el juez Cardozo describió que «hay cuestiones que están evidentemente relacionadas con el ataque del 16 de octubre» y enumeró «la participación de Morales en el Senado con posición crítica hacia (Gabriel) Mariotto y el COMFER por la adjudicación de frecuencias radiales a las organizaciones sociales, fecha en que comienza a transmitir Radio Tupac, y las amenazas dirigidas por Sala al senador a través de comunicaciones telefónicas».
Si bien el juez no probó mediante testimonios o imágenes la presencia de Sala en el escrache sufrido por Morales, entendió que otros dirigentes de la agrupación Tupac Amaru que sí participaron no pudieron haber actuado por sí solos.
Además, el juez Cardozo evaluó «el modus operandi» de Sala en otras manifestaciones, entre ellas en una protesta frente a la Casa de Gobierno en 2008 que provocó un principio de incendio, en la que fue filmada en «tan lamentable episodio de la historia reciente de Jujuy».
En la causa se incluye la declaración de René Orlando Arellano, integrante de las organizaciones sociales hasta hace poco tiempo; ese testigo -según consta en el fallo- dijo que en una reunión previa al escrache Sala ordenó «correr» al senador.
Finalmente, en la misma resolución, Cardozo modificó los procesamientos de Ramón Salvatierra y María Graciela López, acusados por los mismos hechos.
Al respecto, Morales consideró que Sala y la titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, son «la cara violenta más cruda del Gobierno» y afirmó que en su provincia «se somete a todo el pueblo al miedo. Incluso el juez ha sido muy presionado con movilizaciones frente a su juzgado y su casa».
Por otra parte, el senador jujeño apuntó que «están pendientes las denuncias por enriquecimiento ilícito y la de incremento patrimonial de su organización Tupac Amaru».
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