Los empresarios peruanos pusieron especial atención a las compañías argentinas protagonistas del mercado de máquinas y herramientas, que en Perú representa 80% de la industria manufacturera y brinda 35% del empleo en ese país. Luego del terremoto del 15 de agosto, las inversiones en el país andino resultan vitales para la reconstrucción de la zona sur que aún continúa sufriendo las réplicas. Sumado al aporte de maquinaria, la posibilidad de contar con modernos equipos de purificación de agua concentró el interés de los empresarios peruanos, debido a que en Perú el agua no es apta para el consumo directo. Como ejemplo, una gran epidemia de cólera hace un par de años, derivó en una masiva fuga de turistas y restringió las posibilidades de ingresos que provienen de ese sector. Precisamente en ese rubro, Romin Ingeniería de La Plata resultó ser atractiva para los inversionistas peruanos. Esta empresa se dedica a vender equipos de tratamiento de agua, con lo que se presentó como una posible solución a este problema que hasta el momento tiene pocas alternativas para resolverse. Contactos El otro sector que tuvo un gran protagonismo fue el cosmético. Cuatro empresas (Euma, Cantúa, Dybelcorp y Grisbill) lograron contactarse con distribuidores peruanos, realizar ventas directas y encontrar representantes. El mercado cosmético peruano está abastecido en gran parte por productos provenientes de los Estados Unidos, pero la calidad y precio de las marcas argentinas despertó especial interés en suelo andino. En tanto, Domingo Cortese -empresa dedicada a la fabricación y distribución de materiales para letreros de neón y tableros de iluminación- concretó ventas directas por 11 mil dólares. Una pyme que tuvo gran demanda de contrapartes para realizar posibles negocios es Cidegas de Olavarría que produce cilindros para GNC de uso vehicular. Parte del parque automotor peruano está migrando al Gas Natural Vehicular (GNV) -tal como se denomina al GNC en Perú- con lo cual los productos bonaerenses introducirían una tecnología de más de 20 años de experiencia en el rubro. Esta empresa concretó su objetivo: encontró distribuidores y realizó contactos comerciales. Por otra parte, la ministra de Producción Débora Giorgi -quien encabezó la misión- se reunió con el viceministro de Industria peruano Carlos Ferraro y con representantes de la Corporación Pesquera Inca SA (Copeinca) -una de las cinco empresas principales productoras de harina de pescado del Perú- y analizaron la posibilidad de que esta firma realice inversiones en la provincia de Buenos Aires.
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