1 de agosto 2005 - 00:00

Reivindicó Marín su poder y no permitió candidatos kirchneristas

Con un sólido currículum de veintidós años consecutivos de gobierno, el PJ pampeano se jacta de ser uno de los que no cedieron candidatos a la Cámara de Diputados para el presidente Néstor Kirchner. Un acuerdo entre las líneas del gobernador Carlos Verna y el ex mandatario Rubén Marín terminó postulando al diputado nacional Manuel Baladrón, la diputada Marta Osorio, y el ex ministro de Educación Luis Roldán.  Unico exponente
De este modo, al presidente de la Nación sólo le quedó como representante el ex gobernador
Néstor Ahuad, que en la última elección tuvo resultados lindantes al desastre con el sello Frente para la Victoria por fuera del PJ; al punto que hoy apenas tiene un diputado provincial.
Más que en ningún otro lugar, en La Pampa Kirchner deja hacer a quienes se embanderan con él, pero sin siquiera tocarlos toda vez que no sea seguro y no haya promesa de triunfo o al menos de obtener una banca.
Tampoco la
Corriente Peronista Federal -ex integrantes del Frente para la Victoria de Ahuad que regresaron al peronismo, pero aun así siguen haciéndose llamar kirchneristas- logró tener un postulante en la boleta oficial del justicialismo. Sólo lograron presentar internas para cargos menores y apenas tienen dos diputados provinciales en la actualidad.
De esta manera, de cara al 23 de octubre,
todos los candidatos quedaron en manos de Marín y Verna, ambos con una diferencia insalvable con el presidente de la Nación por sus pasados menemistas. De todas formas, con el tiempo y la gestión llegaron a limar asperezas con Kirchner.
En la vereda de enfrente, la UCR pampeana se encuentra en una instancia de recomposición de sus fuerzas y reposicionamiento de imagen, según reconocen.
Cuatro líneas competirán en internas abiertas el 7 de agosto y desde el partido afirman que ven los comicios del 23 de octubre como una circunstancia para medir potencial, con las elecciones para gobernador de 2007 en la cabeza. Incluso ya tendrían el nombre del candidato que presentarían para intentar llegar al Ejecutivo dentro de dos años: el senador nacional Juan Carlos Marino, de buena elección en los últimos comicios.
Para conocer la medida de su fuerza, los radicales han decidido deshacer este año la alianza que habían formado para los comicios de 2003, llamada Frente de Alternativa Pampeano (FRAP), junto al Movimiento Alternativa Pampeano (MAPA).
«Queremos saber dónde estamos parados como UCR, por eso nos separamos ahora», confiesan.
Las listas que competirán en la interna son la Blanca, conocida como Liga de Intendentes, con
Daniel Kroneberger, jefe comunal de Colonia Barón, a la cabeza; la Celeste, que postula a Antonio Berhongaray, ex secretario de Agricultura de Fernando de la Rúa, cuya gestión fue muy golpeada por la crisis de la fiebre aftosa de 2000; la Morada, liderada por Juan Carlos Passo, ex diputado y senador nacional; y la Azul, encabezada por Francisco Torroba, quien fue el candidato a gobernador del FRAP en 2003.
 Chances
Cálculos locales indican que las mayores chances para triunfar las tendría Kroneberger, quien es apoyado por Marino, el líder de la fuerte Liga de Intendentes. Fundan esta proyección a favor de la lista blanca el reciente acceso de este sector a la titularidad del Comité provincial de la UCR, que recayó en manos de
Roberto Olgado.
Dura pelea darán, principalmente, Berhongaray y luego Passo, que deberán vencer el prejuicio de ser dos históricos de imagen algo desgastada en la provincia, con ya varios pasos por el Congreso Nacional y también frustrados intentos como candidatos a gobernador.

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