19 de abril 2005 - 00:00

Riesgoso: si suben los salarios, provincias incumplirían metas

Se avecinan así meses complicados para la mayoría de las provincias, donde los reclamos gremiales por aumentos salariales están a la orden del día, pero en las arcas hay poco margen para cumplir con estos pedidos.En este cuadro, la política salarial del gobierno federal funciona como un elemento más de presión, ya que los sucesivos incrementos establecidos por decreto durante 2004 y principios de este año dejaron a las provincias en una situación delicada, con un significativo atraso en el ítem gasto primario. De hecho, si durante 2005 se imitara la política del año pasado, se estaría incumpliendo con la ley fiscal en el ámbito federal y provincial.
A esto se suma un contexto político agitado, con elecciones en el último trimestre y el consiguiente aumento del gasto de los gobiernos en campaña. Semanas atrás, el ministro de Economía,
Roberto Lavagna, advirtió a sus pares de provincias para que no suban gastos, a lo cual desde el interior replicaron que el tema estaba controlado.
Con la puesta en marcha de la Ley de Responsabilidad Fiscal, este año se vislumbran inconvenientes para las 17 provincias adheridas a la norma. En particular, en lo que respecta a la meta que establece que
el gasto primario no puede incrementarse a una tasa superior a la del PBI Nominal, lo cual será más difícil de cumplir en el caso de las provincias que en el de Nación.
Según destaca un estudio de la consultora Economía & Regiones, mientras el gasto primario del Estado nacional alcanzó 19,6% del PBI en 2004, superando la cifra promedio 1993-2001 (18%),
en la provincias el gasto primario durante 2004 alcanzó sólo 10,6% del PBI, un índice inferior a la relación promedio 1993-2001 (11,7%), y muy lejos del pico de 12,6% de 2001.
Al no haber recuperado los niveles predevaluación, se espera que
«en los próximos meses las provincias tengan una mayor presión por incrementar sus gastos (en salarios, obra pública, etc.) que la Nación, hecho que quedaría condicionado por el crecimiento nominal de la economía, tal como lo establece el artículo 10 de la ley fiscal».
 Inferior
Este punto es aún más problemático, si se tiene en cuenta que
la recuperación del salario en las provincias ha sido inferior que en la Nación. El gasto salarial (en términos del PBI) de las provincias se encuentra 1,1% por debajo del promedio 1993-2001. En cambio, a nivel nacional, este rubro se ubica sólo 0,3% por debajo del promedio 1993-2001.
A su vez, el trabajo de Economía & Regiones señala que otro motivo por el cual el cumplimiento del artículo 10 de la ley fiscal será más conflictivo para las provincias radica en la magnitud que tiene el gasto salarial en este nivel de gobierno, en contraposición a la Nación:
«Mientras que en las 17 provincias adheridas a la ley, los salarios representan 48,1% del gasto primario, en la Nación explican sólo 10,8%».
De este modo,
si la Nación continúa con la política de recomponer salarios a través de decretos, por pequeños que sean los incrementos salariales, estos aumentos implicarán fuertes subas porcentuales en el gasto total de las provincias, que como quedó demostrado durante todo 2004, suelen seguir la política salarial de la Nación en respuesta a las presiones de los gremios y sindicatos locales.
En 2004, la partida «personal» explicó 41,9% del incremento del gasto primario en la totalidad de las provincias, aunque sólo 10,3% en Nación. A su vez, no es un dato más que
tanto la Nación como las provincias no hubieran podido cumplir con el artículo 10 de la ley fiscal si éste hubiera entrado en vigencia el año pasado. En 2004, el PBI nominal se expandió 19%, mientras que el gasto primario de Nación y de las provincias que adhirieron a la ley fiscal creció 22,8%.
Asimismo, la participación del gasto primario provincial en el ingreso nacional es hoy de 10,6%, por debajo del promedio 1993-2001 (11,7%). Sin embargo, esta relación histórica no podría volver a ser convalidada en el marco de la ley fiscal, es decir, que la relación gasto primario-PBI debería mantenerse como máximo en los niveles de 2004 (10,6%); de lo contrario, se estaría violando la nueva norma de control fiscal.
De este modo, el ejercicio fiscal 2004 implicó un congelamiento de la participación del gasto primario provincial en el PBI para el próximo ejercicio fiscal y, según Economía & Regiones,
«lo preocupante no es tanto que se haya ‘ongelado’esta participación, sino que no se puede garantizar que 10,6% actual sea el más adecuado en los próximos años».

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