Bolivia decidió para comenzar con una reapertura de actividades tras haber endurecido el aislamiento, y esa potencia mayor circulación puso en alerta a las autoridades salteñas, que retoman el férreo control de la frontera para evitar mayores complicaciones a las que la provincia ya tiene con la pandemia.
Salta vuelve a reforzar el control de frontera tras flexibilización en Bolivia
La mayor circulación en el vecino país llevará a nuevos protocolos en el puente internacional y a nuevos patrullajes en los pasos clandestinos.
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Alerta. Efectivos de Prefectura se sumaron a las tareas de control en la frontera para evitar el tránsito ilegal en medio de la pandemia.
Una de las localidades boliviana que avanzó en la flexibilización fue Yacuiba, limítrofe con la salteña Salvador Mazza, donde ayer se establecieron nuevos protocolos en el paso internacional que las une, en función del nuevo contexto. El control fronterizo es clave para el Gobierno de Gustavo Sáenz, ya que en el norte provincial fueron los primeros picos de contagio cuando la situación pandémica parecía más controlada y en Salta se habían habilitado incluso el turismo interno, la gastronomía o el deporte. Y, esa expansión del virus, que apareció en ciudades como Tartagal, en la administración salteña lo atribuyeron a los pasos desde Bolivia con distintos fines: desde la atención en hospitales argentinos hasta el ingreso para cobrar planes sociales de quienes tienen doble ciudadanía con domicilio apócrifo en la provincia. También por cuestiones ligadas al comercio, tanto legal como ilegal.
Esa situación llevó a un refuerzo de los controles incluso a través del Ejército, que designó 60 efectivos para controlar los pasos ilegales de Salvador Mazza, tras la gestión de Sáenz con Alberto Fernández. Ahora varió el mapa: la circulación viral tiene eje en la capital provincial y la ocupación de camas críticas en la provincia se acerca al 90%. La zona roja, además, se extendió de los límites internacionales hasta las complicaciones que sufrió la vecina Jujuy, donde el sistema de salud alcanzó la saturación.
Por eso, ayer hubo una cumbre entre autoridades municipales, provinciales y nacionales donde se decidió fortalecer los controles en una etapa crítica desde lo sanitario. “Tendremos que aumentar los controles de los pasos no habilitados a lo largo de los 26 kilómetros de frontera seca que nos une con Bolivia”, dijo Rubén Méndez, intendente de Salvador Mazza.
En declaraciones consignadas por El Tribuno, mencionó los casos curiosos de casas que tienen el frente del lado argentino y el fondo del lado brasileño, para graficar las dificultades en la tarea de vigilancia.
La tensión del sistema de salud en Salta llevó a que ayer se autorizara la utilización del ibuprofeno sódico inhalado como terapia de uso compasivo en las instituciones sanitarias públicas y privadas de la provincia.




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