Daniel Katz, de Mar del Plata; Tomás Hogan, de General Alvarado; Luis Baldo, de Villa Gesell; y Juan de Jesús, del Partido de la Costa, por más que obvias razones económicas, consideraron días atrás «que sería importante que se implementara el receso». Se sabe además que el secretario de Turismo bonaerense, Miguel Cuberos, es un impulsor de la «semana turística», pero lo mantiene restringido su fidelidad al gobierno. «Me parecería sumamente importante y valioso que se implementara esta semana de receso en la Argentina», opinó esta semana Katz, titular de uno de los municipios turísticos por excelencia del país que intentó endulzar los oídos de Solá: «El almanaque nos regaló una oportunidad fantástica para haber experimentado esto». De todos modos, aclaró que «en esta oportunidad tengo alguna contradicción con el 2 de abril dado que me parece que no es un día para concebir como una jornada de descanso». Por su parte, para De Jesús, ese período será «una semana diferente porque tanto el martes como el miércoles son jornadas sándwiches que mucha gente se los va a tomar como feriados». En medio de un boom de viajeros extranjeros y argentinos por todo el país, el calendario sigue avanzando y la polémica está instalada. El conurbano bonaerense y Capital Federal son los grandes emisores de turistas. Aún así, la polémica se ha instalado en otros distritos, como en Misiones, donde el subsecretario de Turismo, Jorge Bettaglio, ya expresó su negativa a la semana turística.
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