Buenos Aires - El gobernador bonaerense, Felipe Solá, defendió ayer las retenciones aplicadas por el gobierno nacional a la exportación de granos y llamó a tomar con responsabilidad el tema de la inflación, al que calificó como «uno de los grandes peligros de nuestro país». Así, el mandatario tomó postura, frente a una política que no deja de disparar polémicas, al igual que el gobernador de Tucumán, José Alperovich, y el mandatario cordobés, José Manuel de la Sota. Aunque el primero elogió la medida y el segundo la criticó. Solá, quien encabezó la apertura de la 13ª Conferencia Industrial Argentina organizada por la UIA, pidió que se analicen las retenciones desde la órbita positiva y no como un castigo hacia un sector. «No se toma para dañar a ningún sector», dijo el gobernador y se explayó: «Hay que ver cuál es el sentido global, para qué o quién se toma y no contra quién». Solá consideró positivo «tomar una porción de los fuertes ingresos (que está teniendo el sector) gracias a los precios internacionales» y defendió «la legitimidad del gobierno» para aplicar este tipo de medidas. Durante su presentación instó, además, a «hablar de la inflación en otros términos». Afirmó que el tema debe ser tratado «como una enfermedad con la que se convive, pero que se puede controlar» y admitió: «La inflación es uno de los grandes peligros de nuestro país». La exposición del funcionario sorprendió por la ironía con la que se refirió en más de una ocasión al pasar revista a su administración e intentó, sin lograrlo demasiado, moderar su malestar para con algunas decisiones para su provincia. «El gobernador electo (Daniel Scioli) ha confirmado a Débora Giorgi a cargo del Ministerio de Producción de la provincia, así que no hemos estado tan mal», arrancó Solá.
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