Según informó Solá, una voz masculina llamó telefónicamente a la delegación de Rentas de Lomas de Zamora dejando el siguiente mensaje: «Tomen nota de lo siguiente: informamos que hay tres bombas en tres lugares que van a ser detonadas a las 11 de la mañana si no levantan el operativo». Acompañado por el ministro de Economía, Gerardo Otero, el subsecretario de Ingresos Públicos, Santiago Montoya, y el subsecretario de Seguridad, Martín Arias Duval, Solá rotuló a la amenaza como «fuerte, clara y de una enorme gravedad» y calificó de «mafiosos» a los que recurren «a amenazas de este tipo», asustados por los operativos de Rentas. Respaldo A su vez, el gobernador aprovechó la conferencia de prensa brindada ayer por la noche en la Casa de Gobierno de la ciudad de La Plata para pedir a la Justicia que «ayude» a la oficina de Rentas en su cruzada antievasión, mencionando que se habilite «la posibilidad de embargar las cuentas de los principales deudores morosos», algo que hoy está vedado al Ejecutivo por acción del Poder Judicial, suspendiendo la decisión de la Legislatura, que votó a favor de los poderes especiales para Montoya a fines del año pasado. Por otra parte, Solá ratificó que pese a las amenazas continuarán los operativos recaudadores y agregó que el incidente de ayer demuestra que existen «formas de evasión más graves y complejas». «Los evasores saben que llegado al lugar, se pueden realizar juicios express que le permiten al Estado apropiarse de la mitad» de lo que le deben al Fisco. «Por eso es que pretenden que se detengan los operativos», concluyó Solá.
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