14 de abril 2005 - 00:00

Solá: “Hay que sacarse caretas”

A pesar del debate político, Solá sostiene que este grupo «es la renovación, que hay que sacarse la careta y que mientras nosotros festejamos un nacimiento, ellos (por Lealtad) están en un funeral». Y dentro de este recambio de figuras aparecen dirigentes que nada tienen que ver con renovación, sino que presentan un extenso recorrido por la vida política provincial y no con buenos antecedentes. Entre ellos está el ex intendente de Avellaneda, Oscar Laborde, quien también supo seducir la atención del presidente Kirchner por su pasado en el comunismo y en el Frente Grande. En Avellaneda se lo recuerda como una de las peores administraciones e inclusive durante su paso fueron procesados varios dirigentes y dejó una pesada herencia a su enemigo directo, hoy pegado a la figura de Chiche Duhalde, el intendente Cacho Alvarez.Llama la atención también el cacique de La Plata, Julio Alak, como uno de los principales referentes del grupo. Hace muy poco tiempo el platense no quería hablar en público del Presidente y de su esposa para no tener problemas. Mencionaba conocerlos precisamente de esa ciudad, donde la primera dama es oriunda, pero no estaba convencido de la gestión de la administración nacional. A raíz del enfrentamiento con Duhalde debió comprometerse con la causa y hoy es uno de los más férreos defensores de la postulación de Cristina. Insiste con la renovación, cuando su permanencia en la municipalidad ya supera los tres períodos. Y la transversalidad del grupo felipista no deja de sorprender por la calidad de los adherentes, que además de los mencionados suma a sectores vecinalistas que aprovechan para apoyar y tener beneficios provinciales. Lo más sorpresivo de este grupo fue la presencia del director de Turismo de Pinamar, Juan José Rodríguez, que alejado del «Rolex y del Mercedes-Benz», como ellos pretenden de la ciudad balnearia, se entremezclaron con piqueteros y grupos de izquierda. Los 40 intendentes justicialistas, los sectores de izquierda y los piqueteros juegan también con la frase «por dentro del justicialismo, pero por fuera del aparato», refiriéndose a la interna y abriendo un paraguas por si tienen que ir solos a las elecciones de octubre.
En las 20 verdades del apoyo a
Solá, los jefes comunales resaltan el apoyo al gobernador «porque es peronista, dentro ó fuera de las estructuras partidarias, pero es capaz de entender y acercarse a todos los que luchan por el bienestar popular. Y, además, todos comparten y fortalecen la postulación de Cristina, porque representa la nueva política».
•Sorpresas
En el ámbito del felipismo sobresalen los intendentes del interior, resignando los grandes jefes del conurbano. El gobernador contaba con el apoyo de
Alberto Balestrini (La Matanza), Alak (La Plata) y Marcelo Coronel (General Rodríguez) y a última hora se sumaron los intendentes de Quilmes, Sergio Villordo; y Mario Ishii, de José C. Paz. Dos distritos que abren fuertemente la disputa en el conurbano y comienzan a generar dudas en otros intendentes que aún no saben dónde jugar. Al gobernador le quedan casi tres años de gestión y la buena relación con el poder asegura la concreción de obras y una gestión sin problemas.
Entre los intendentes del interior que prestigian al gobernador se encuentran
Juan De Jesús (Partido de la Costa), Rodolfo López (Bahía Blanca) y Gilberto Alegre (General Villegas).

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