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13 de agosto 2008 - 00:00

Tras masivo clamor, Randazzo recibirá el viernes a Schiaretti

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Córdoba - Tras desairarlo durante 12 días, finalmente ayer Cristina de Kirchner sacó del freezer al castigado gobernador Juan Schiaretti e instruyó al ministro del Interior, Florencio Randazzo, para que lo reciba el próximo viernes en la Casa Rosada, con el objeto de analizar la tensa relación bilateral.
El pasado 31 de julio, el mandatario había solicitado formalmente una audiencia al flamante jefe de Gabinete, Sergio Massa, en el marco de los cortocircuitos entre ambos distritos por el apoyo que el Ejecutivo mediterráneo le brindó al campo en el conflicto por las retenciones móviles.
Sin embargo, ante la falta de respuestas -pese a los zigzagueantes gestos desplegados desde Buenos Aires-, Schiaretti optó por pedir el pasado lunes una audiencia «urgente» directamente a la Presidente.
Ayer, el mandatario recibió un unánime respaldo a esa pretensión desde amplios sectores de la provincia, en un virtual operativo clamor que protagonizaron entidades empresarias, educativas y gremiales, además de la oposición.
Esa postal terminó por convencer ayer a la ex primera dama de la inconveniencia de perpetuar el destrato hacia Córdoba. Sin embargo, estratégica, bregó por que la esperada cumbre se concrete el viernes, que la encontrará en tierra paraguaya con motivo de la asunción del electo presidente guaraní, Fernando Lugo.
El propio Randazzo comunicó telefónicamente ayer a Schiaretti sobre la decisión de acogerlo en Balcarce 50 con «agenda abierta», en el marco de un encuentro al que asistiría además el titular de la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSeS), Amado Boudou.
Se trata, en rigor, de la postal quizá más dura para el cacique mediterráneo, ya que ambos funcionarios nacionales se convirtieron en los últimos días en virtuales voceros de una postura extrema respecto de la pretensión del Ejecutivo cordobés de que Nación le financie una deuda previsional de al menos $ 1.600 millones, que sin embargo Presidencia no reconoce como tal.
«Nación debe cero peso a la Caja de Córdoba», enfatizó en varias oportunidades Boudou. «Que la fiesta la paguen ellos», disparó sin piedad Randazzo días atrás, respecto de decisiones provinciales en materia jubilatoria no respaldadas por la ANSeS.
«Si me mandan los fondos, derogaremos la reforma previsional», enfatizó desde la otra vereda el mandatario, en referencia a un recorte en las jubilaciones superiores a 5 mil pesos que desató fuertes protestas en la provincia. Ayer, sin embargo, fuentes kirchneristas adelantaron que Nación se mantendrá «firme en su postura tomada».
Sin embargo, un doble gesto alienta cierta esperanza en la Casa de las Tejas: mañana el ministro de Economía nacional, Carlos Fernández, recibirá a su par provincial (hoy en funciones legislativas), Angel Elettore, mientras que el titular de Planificación Federal, Julio De Vido, hará lo propio con el local Hugo Testa.
En este marco, ayer pidieron formalmente a la Presidente que acceda a recibir a Schiaretti, en un documento conjunto, la Bolsa de Comercio, la Cámara de Comercio, la Cámara Argentina de la Construcción, la Federación Comercial de la Provincia, la Unión Industrial y la CGT locales, además de los rectores de la Universidad Católica, de la Universidad Empresarial Siglo 21 y de la Universidad Nacional de Río Cuarto.
«Vemos con preocupación la falta de instancias de diálogo institucional entre el gobierno nacional y el provincial», aseguraron.
Desde la UCR, en tanto, el Foro de Intendentes Radicales de Córdoba adelantó ayer su intención de pedir por carta una reunión con el gobierno nacional para reclamar el envío de fondos federales. En sintonía, el senador del Frente Nuevo, Carlos Rossi, le pidió a Massa que reciba «en carácter de urgente» al gobernador.

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