«Si se mantiene el fallo de la OMC en contra de los subsidios del gobierno estadounidense a la producción de algodón, habremos ganado una batalla que venimos dando desde 1985 en todos los foros internacionales en contra de las subvenciones de los naciones ricas a la agroindustria algodonera. Esta sentencia certifica, además, que estos países han resuelto acompañar a sus productores porque los gobiernos desarrollados reconocen el algodón como una fuente importante de recursos y un cultivo que produce una enorme mano de obra», sostuvo Ernesto Bolton, presidente de la Cámara Algodonera Argentina, al conocer el trascendente dictamen del ente que rige las reglas del comercio mundial.
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«El Plan Quinquenal de Recuperación de la Producción Algodonera que hemos presentado la semana pasada, necesita que el gobierno tome la decisión política -en este tiempo- de declarar de interés estratégico nacional la producción del algodón y toda su cadena de valor. De esta manera el sector privado se compromete a crear 100.000 puestos de trabajo y sembrar 500.000 hectáreas adicionales, en los próximos cinco años.»
Por su parte, el presidente del Centro de Exportadores de Algodón, Fernando Naya -que junto al asesor de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Nación, Luis Pellegrino, y funcionarios de la Cancillería trabajaron en el panel presentado el año pasado, para respaldar el reclamo brasileño-, sostuvo que «la decisión de la OMC responde a una presentación que hizo Brasil y que nosotros apoyamos junto a Australia, Canadá, Nueva Zelanda y con una activa participación de la Unión Europea, respecto de la inconsistencia de los programas de subvenciones concedidos por los Estados Unidos a productores, usuarios y exportadores norteamericanos de algodón».
Naya expresó que «normalmente, cuando los precios caen por debajo del promedio, la producción también cae. Sin embargo, mientras que los precios internacionales del algodón han caído 54% desde mediados de los '90, los Estados Unidos han expandido su producción y exportaciones. Desde 1998 la producción de algodón en los EE.UU. registró un aumento de 42%, pasando de 14 millones de toneladas métricas a un récord de 20,3 millones de toneladas métricas en 2001". Y señaló «al tiempo que se produjo una drástica caída en los precios internacionales del algodón, las exportaciones estadounidenses también registraron un aumento récord, pasando de 946.000 toneladas en 1998 a 2.395.000 toneladas en 2002». En relación con los costos de la producción algodonera en los Estados Unidos, Naya dijo que «son los más altos del mundo. El costo de producción en los Estados Unidos fue de u$s 0,81 la libra de algodón en el año agrícola 1999, mientras que al mismo tiempo los precios de mercado de los productores estadounidenses cayeron de u$s 0,60 a u$s 0,30 la libra. La única explicación posible de cómo Estados Unidos cubrió esa brecha creciente entre los costos de producción y los precios de mercado son los subsidios, ya que sin ellos muchos productores estadounidenses se hubieran visto forzados a cesar su producción». Mientras que existe un gran número de países productores de algodón, sólo cuatro -China, Estados Unidos, India y Pakistán, en orden descendente- producen dos tercios del algodón mundial. La mayor parte del algodón se utiliza en el país que lo produce. La gran excepción a esta regla son los Estados Unidos que exportan más de la mitad del algodón que producen, siendo el mayor exportador mundial. De allí que el nivel de subsidios de los Estados Unidos a la producción de algodón que alcanza a 3.000 millones de dólares al año, sea tan perjudicial para el mercado mundial del algodón.
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