2 de junio 2004 - 00:00

Argentina busca nuevos acuerdos

El comercio bilateral entre China y la Argentina se incrementó mucho durante los últimos años y superó el que nuestro país mantiene con otros países de más antigua relación.

Pero apostar a que se seguirá incrementando el intercambio depende de la actitud, tanto de China como de la política de subsidios de los países centrales. Aparte de los granos y derivados, existen otros rubros donde nuestro país podría competir en el creciente mercado chino. En el caso de la fruta, teniendo en cuenta la competitividad de los cítricos argentinos -y de las frutas en general-, la mayor dificultad a superar para aumentar nuestra presencia, es la aprobación definitiva por las partes, de un acuerdo fitosanitario (la exigencia china se concentra en requerir el estatus sanitario de país libre de la mosca de los frutos) que permita el ingreso de las frutas argentinas a ese mercado.

En el rubro carnes, las negociaciones soportaron obstáculos por los brotes de aftosa en el país, aunque hubo mejoras en la situación argentina luego de la apertura importadora de la Unión Europea. Los acuerdos de exportación serán definitorios, al igual que las equivalencias sanitarias entre China y la Argentina.

En el sector lácteo ya se firmó un acuerdo sobre las condiciones sanitarias referentes a la importación por parte de China de leche y productos lácteos. Así, la Argentina puede incrementar sus exportaciones de suero en polvo y leche en polvo -que representan más de 90% de las importaciones chinas de productos lácteos-, porque es competitiva a nivel mundial. Teniendo en cuenta las ventajas comparativas de nuestro país en estas mercancías, más la gradual liberalización del mercado de China, las oportunidades son buenas, siempre y cuando la demanda continúe creciendo. Para el resto de los productos lácteos (yogures, manteca y quesos) es improbable que la Argentina pueda sacar provecho de esta apertura, debido al bajo consumo chino y la enorme distancia que nos separa y que influye en el costo de los fletes.

De todos modos, otro tema importante es que para pelear el mercado chino no sólo hay que ofrecer calidad y precio. Las negociaciones suelen ser complicadas y la experiencia indica que es preciso adaptarse a la modalidad de los chinos: para ellos, la confianza es decisiva, y creen más en la palabra de las personas que en las empresas.

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