Melbourne, Australia (EFE) - Los ganaderos australianos consiguieron durante 2000 los mayores beneficios en 25 años, en gran parte debido a la crisis sufrida en las cabañas europeas por el mal de la «vaca loca» y la fiebre aftosa. La producción australiana ascendió a 1,35 millón de toneladas de carne valoradas en casi 3.000 millones de dólares, informó la Oficina de Agricultura y Recursos Económicos (ABARE). Las exportaciones de carne de ternera durante 2000 aumentaron 42 por ciento respecto de las de 1999, y dos tercios del total se dirigieron a los mercados de Estados Unidos, Corea del Sur y Japón. El informe de Agricultura prevé que si se mantienen los precios actuales de la carne de ternera, el bajo valor de la di-visa australiana y el volumen de exportaciones, los beneficios resultarán este año mayores que en 2000.
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El documento explica que los ganaderos australianos pudieron aprovechar la pérdida de mercados por los europeos como resultado de la epizootia de la Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB) y por la fiebre aftosa.
No obstante, las ventas a Europa no aumentaron debido al sistema de cuotas que limitan las exportaciones australianas de carne de cordero al continente a 7.000 toneladas, uno por ciento del total exportado.