8 de febrero 2001 - 00:00

Cabras: se busca calidad para las razas lecheras

Cabras: se busca calidad para las razas lecheras
Las cabras, junto con las ovejas, fueron los animales más tempranamente domesticados. Restos de cabras han sido encontrados en sitios arqueológicos en el oeste de Asia, demostrando que su domesticación se remonta a 6.000 o 7.000 años antes de Cristo.

En la Argentina la mayoría de la leche de cabra se ha destinado a la producción de quesos,
una actividad que se realiza desde hace varias décadas, dice la publicación «Infortambo». Comúnmente se ha desarrollado en explotaciones de tipo familiar que producían la leche y elaboraban los quesos para consumo propio o para la comercialización, junto con otros productos. En general, se situaban en zonas con condiciones climáticas o de suelo que no permitían otra producción, atendiendo la demanda turística y alejados de los centros de consumo.

A partir de la década del '80, hubo un crecimiento en el número de establecimientos y puede señalarse a dos emprendimientos como los pioneros de la actividad lechera como empresa sustentable. Uno de ellos, ubicado en la provincia de Santiago del Estero y, el otro, en Río Negro, de los cuales actualmente perdura el primero, con la principal cuenca lechera caprina del país. Desde allí, se establece una primera etapa de expansión en la zona Noroeste, luego hacia la zona Centro y finalmente en los últimos años hacia el resto de las regiones.

Actualmente, existen establecimientos lecheros caprinos de diversas dimensiones en 16 provincias. La mayoría se ha iniciado buscando una alternativa rentable para pequeñas y medianas superficies. Existen grandes expectativas en este sector lechero aún en formación, con lo cual hay una gran demanda de reproductores y hembras. En general, se buscan animales de pedigrí. No obstante, debería tenerse en cuenta que sólo garantizan pureza racial y no una superioridad genética o mayor producción.

En la Argentina, se encuentran las razas lecheras caprinas Anglo Nubian, Saanen, Toggeburg, Apina Británica y Pardo Alpina.
Siguiendo dicho orden es como se han difundido, pero en los últimos años, la raza Saanen ha tenido un gran crecimiento.

Alto costo

Debido a la escasa cantidad de hembras puras de pedigrí y su alto costo, la mayoría de los establecimientos se ha iniciado con una base Criolla, a la que se fue absorbiendo genética lechera con alguna de las razas mencionadas. La raza Criolla proviene de animales traídos por los colonizadores españoles, presenta una pobre conformación carnicera y cierta aptitud lechera. Los animales obtenidos por cruzamiento en la primera generación se asemejan mucho en conformación a los animales de raza pura con los cuales se ha efectuado el cruzamiento, pero para lograr un animal netamente lechero se necesitarán varias generaciones y, pese a parecerse, no siempre producen lo esperado.

Aún no se cuenta en el país con un registro de cría que permita conocer con certeza el grado de cruzamiento de los rodeos para evaluar su comportamiento en función de los diferentes tipos de ambientes y sistemas de manejo.

«No hay información suficiente que sirva para decidir con certeza cuál raza empezar a ordeñar, ya que la producción de los animales no depende de este factor, sino del sistema de alimentación y el propio individuo», admite «Infortambo».

Concurso

En el último concurso lechero realizado en Mundolácteo '98, en la localidad de Pergamino, tres cabras de raza Saanen se alzaron con los máximos premios. Marai Bergamota, de Cabaña La Flor del Pago de Salta, produjo 7,3 litros en un día, constituyendo el registro más alto hasta el momento. Wairere Ceng, de Cabaña Ampilico de Catamarca, produjo casi 6,2 litros, siendo el segundo registro más alto; al tiempo que Marai Ernestina, una cabra de doce meses de edad, produjo 4 litros, estando en primer parto. Hay muy pocos establecimientos que realizan control lechero en nuestro país, por lo que utilizamos datos del USDA para poder comparar lactancias de las distintas razas.

Si analizamos los récords y los promedios de producción de leche estadounidense de la distintas razas, se puede notar que no existe una marcada diferencia de una sobre la otra.
Entre los 20 animales más lecheros del último año en ese país (con una producción que supera las 4.000 libras en 305 días), se encuentran 7 Saanen, 6 Toggenburg, 5 Alpinas y 4 Anglo Nubian.

* Saanen:
Originarias de Suiza, del valle de Saanen, son cabras fuertemente productoras con porcentajes de 3% a 4% de leche gorda. Tienen un tamaño mediano a grande, pesan aproximadamente 65 kilogramos, con una conformación robusta y llena de vigor. Son de color blanco o crema claro, con una preferencia por el blanco.

Las manchas en la piel no las descalifican y las pequeñas manchas en el pelo son permitidas, pero no deseables. El pelo debería ser corto y fino, si bien la franja sobre la espina y los muslos está siempre presente. Las orejas deben estar erectas y ser llevadas en alerta, preferentemente apuntando hacia adelante. La cara debe ser recta o cóncava, mientras que la tendencia hacia la nariz aguileña las descalifica.

La raza es sensible a una exposición excesiva a la luz solar y se desempeña mejor en ambientes frescos, por lo que es esencial que cuenten con sombra.

* Anglo Nubian:
Se desarrolló en Inglaterra a través de cruzamiento de cabras británicas con machos de la India y Africa. Es una raza de uso múltiple, útil para carne y leche con buena producción. No es una fuerte productora de leche, pero aventaja en los porcentajes de grasa que rondan entre 4% y 5%. El celo reproductivo de esta raza es más largo que el de las razas suizas, con lo cual es posible producir leche todo el año.

Debido a que es la raza de cabras más apta para las condiciones climáticas, cálidas, se ha utilizado en la mayoría de los países tropicales con el fin de incrementar la producción de leche y carne de las razas locales.

Los animales son relativamente grandes y las cabras lecheras son elegantes. Tienen orejas muy largas, como péndulos que cuelgan cerrados a la cabeza. Poseen una nariz aguileña y pelo corto.

Son permitidos los pelajes uniformes o multicolores, pero el negro, rojo o tostado son los más comunes; algunos de los animales pueden llevar combinaciones con blanco. La ubre de las Anglo Nubian posee capacidad, pero suele colgar más que la de las razas suizas.

La cabeza es la característica distintiva de la raza, con un perfil facial entre los ojos y el morro fuertemente convexo.