China no quiere soja modificada
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China quiere que Brasil admita que algunos de sus agricultores cultivan soja transgénica y que el producto no viola las nuevas reglas dispuestas por Pekín en marzo pasado para asegurar que las cosechas transgénicas no causen daño a la salud humana o al medio ambiente. Las nuevas reglas fueron modificadas en diciembre para requerir que los países de origen declaren si cultivan cosechas transgénicas y, de hacerlo, si son seguras. El mes pasado, Renato Amorim, tercer secretario de la embajada de Brasil en Pekín, dijo que Brasil estableció un grupo de expertos agrícolas para que certifiquen que la soja brasileña es segura para el consumo humano, aunque algunas de sus exportaciones contienen variedades transgénicas que son ilegales. Amorim dijo asimismo que era posible que Brasil aprobara sus primeras importaciones de maíz de China para el 20 de diciembre.

