15 de enero 2003 - 00:00

China no quiere soja modificada

Pekín (Bloomberg) - Las exportaciones de soja de Brasil a China, valoradas en $ 870 millones, podrían disminuir este año porque el país sudamericano se ha negado a admitir que una parte de su cosecha es transgénica, dijo un analista que trabaja para el gobierno chino. La disputa podría demorar la puesta en marcha del plan de China de venderle maíz a Brasil por primera vez, dijo Wang Xiaohong, analista de la firma asesora Beijing Orient Agribusiness Consultants, filial del Ministerio de Agricultura.

Brasil habría exportado 3,86 millones de toneladas métricas de soja a China el año pasado, 22 por ciento más que en 2001, según cifras del gobierno chino. «El gobierno brasileño continúa diciendo que no siembra cosechas genéticamente modificadas», dijo Wang. «Eso ha demorado la finalización de un acuerdo sobre soja o maíz, aunque las dos partes siguen conversando».

China quiere que Brasil admita que algunos de sus agricultores cultivan soja transgénica y que el producto no viola las nuevas reglas dispuestas por Pekín en marzo pasado para asegurar que las cosechas transgénicas no causen daño a la salud humana o al medio ambiente.
Las nuevas reglas fueron modificadas en diciembre para requerir que los países de origen declaren si cultivan cosechas transgénicas y, de hacerlo, si son seguras. El mes pasado, Renato Amorim, tercer secretario de la embajada de Brasil en Pekín, dijo que Brasil estableció un grupo de expertos agrícolas para que certifiquen que la soja brasileña es segura para el consumo humano, aunque algunas de sus exportaciones contienen variedades transgénicas que son ilegales. Amorim dijo asimismo que era posible que Brasil aprobara sus primeras importaciones de maíz de China para el 20 de diciembre.

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