Una delegación de citricultores tucumanos viajará a Bruselas la próxima semana para reunirse con autoridades fitosanitarias de la Unión Europea (UE) a fin de evitar que España solicite sanciones o que se restrinja el ingreso de fruta fresca argentina a ese mercado.
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Una delegación encabezada por el director y jefe de la sección Fitopatología de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres, Daniel Plopper, se reunirá entre el lunes y el miércoles de la próxima semana con integrantes de la cadena alimentaria de la UE. Plopper reconoció a la prensa que existe mucha inquietud entre los agricultores tucumanos por lo que puedan hacer los citricultores españoles luego de que, en el puerto de Algeciras, encontraron mandarinas procedentes de Entre Ríos con cancrosis.
«El propósito de nuestro viaje será rediscutir algunos de los protocolos vigentes y analizar técnicamente, con fundamento, si estas medidas tienen razonabilidad. El conocimiento científico indica que algunas de estas enfermedades no son transmisibles, aun cuando aparezcan en el organismo vivo de la fruta», afirmó. El experto precisó que «si las autoridades europeas consideran peligroso para sus plantaciones (el ingreso de cítricos argentinos) tendrán que demostrar la probabilidad de que ese temor se consume y con el mayor respaldo científico posible». Por su parte, el secretario de la Asociación Tucumana del Citrus (ATC), Roberto Sánchez Loria, aseveró que, por el momento, los movimientos en favor de mayores barreras para el ingreso de fruta argentina proviene de sectores privados.
«Todo debe ser tratado dentro de la prudencia para evitar el cierre de algunos mercados y otras medidas. Tucumán es uno de los grandes exportadores de frutas cítricas (el primero a nivel mundial de limón) y comienza a haber enfrentamientos comerciales mediante barreras paraarancelarias», manifestó el dirigente.
Sánchez Loria cree que los malos entendidos con la UE se solucionarán porque Tucumán trabaja con la comunidad europea desde hace 30 años y, además, porque, en el caso de los limones, «los españoles, cuando se termina su producción, comercializan la argentina», no obstante reconoció que el problema radica en la fruta dulce. «Las dificultades existen con la fruta dulce, sobre todo en la zona de Valencia, y eso los pone muy nerviosos», expresó el dirigente de la ATC, entidad que ayer se reunió en Buenos Aires con el canciller Rafael Bielsa, quien se comprometió a defender los intereses de los citricultores ante la UE. A fines del año pasado, España, importante productor citrícola, resolvió restringir el ingreso de los limones argentinos y brasileños, motivo por el cual la UE intensificó los controles sanitarios.
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