El mercado comienza a concentrarse en dos temas importantes, que podrán determinar la tendencia a mediano plazo. Por un lado, el próximo reporte que revelará el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) el próximo 10 de octubre, dato que cobra importancia por ser el informe en campaña que mejor refleja la tendencia final del ciclo en los EE.UU., y por haberse reducido dramáticamente el potencial productivo de este país, según lo informado en los reportes de agosto y setiembre. Por otro lado, el clima en los EE.UU. para desarrollar la actividad de cosecha y el de Sudamérica para la implantación de los cultivos de verano mantendrán atentos a los operadores. En los EE.UU., y según los datos oficiales del USDA, ya se encuentra recolectado 12% del maíz. Esta actividad determinó flojedad en Chicago, que reflejó los precios más bajos para este cultivo de las últimas 7 semanas, asociado a los buenos rendimientos iniciales de esta campaña.
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El USDA comenzó a informar también el avance de la cosecha de soja, que al 21/9 alcanzaba 6%. La mitad de esta actividad se registraría a mediados de octubre, marcando el pico de oferta estacional. La soja en estado «bueno a excelente» vuelve a declinar, esta vez por 11ra. semana consecutiva. Los cultivos en esta situación ahora alcanzan 40%. La razón fundamental de la firmeza de la soja en Chicago durante la semana pasada fueron los bajos rendimientos en esta etapa inicial de recolección, situación que, según indican, tenderá a normalizarse con el avance de esta actividad.
China importó 2,45 millones de toneladas de porotos de soja durante agosto, llevando el acumulado para el período octubreagosto a 18,4 mill./toneladas.
En lo que va del año (enero a agosto), China importó 14,7 mill/t, lo que significa 1,84 millón de toneladas por mes de promedio, o unos 34 cargos mensuales.
•Perspectivas
El pronóstico del USDA es que China finalice el año comercial con importaciones de 19,6 millones, lo que parece viable en lo inmediato. Este país, juntamente con Indonesia, han adquirido varios barcos de porotos de soja durante los últimos días. Si esta actividad es intensa, aun con el nivel de precios alcanzados recientemente, se requerirán precios superiores para generar algún racionamiento de importancia en el consumo.
La soja noviembre en Chicago volvió a marcar los precios más altos para la historia de este contrato, y el mejor nivel de precios de los últimos 5 años, continuando con la tendencia de firmeza iniciada a partir del conmocionante informe de producción del USDA de este mes. La mejora acumulada de las últimas 10 semanas de negociación en Chicago excedió los u$s 50 por tonelada. De todos modos, vamos entrando en la etapa en la que estacionalmente se produce alguna corrección en las cotizaciones de la oleaginosa. Este período suele abarcar desde mediados de setiembre y hasta bien avanzado octubre. Según la analista de Prudential Finantial, Anne Frick, la soja volvería a materializar subas que superarían estos niveles en la primavera boreal. Para ello, habrá que seguir muy de cerca la marcha de la campaña sudamericana pues se requerirá un incremento de oferta regional de 4,2 millones de toneladas para compensar la reciente caída en las disponibilidades norteamericanas. De todos modos, los precios de las posiciones nuevas de soja se encuentran en un nivel atractivo, y no se ha generado demasiado interés por la ausencia de mercados «forward» donde canalizar las ventas.
•Entusiasmo
En los EE.UU., los stocks domésticos de aceite de soja vuelven a caer por tercer año consecutivo y los fondos se muestran entusiasmados por acaparar posiciones largas de este producto. A pesar de que el mundo espera la alta productividad sudamericana para compensar la caída de stocks de aceite norteamericano, hay que tener en cuenta que la soja contribuye con bastante poco a la oferta mundial de aceites vegetales, al ser una semilla de bajo contenido oleico. Se requerirá, entonces, un incremento en la campaña de girasol de nuestro país para compensar esta caída. Según el USDA, y de acuerdo con las proyecciones para esta campaña, la Argentina podría contar con 280 mil toneladas adicionales de aceite de girasol. El incremento en la próxima campaña de soja argentina, también podría adicionar unas 275 mil toneladas más. En Brasil, el aumento de su productividad en soja representaría unas 630 mil toneladas de aceite de soja. La producción de aceite de palma en Malasia también representa un importante foco de atención y esta nación ha comenzado un período de baja productividad que continuará hasta nuestro otoño.
El trigo comenzó a afirmarse nuevamente. La flojedad del dólar contra el euro y el resto de las monedas mejora la competitividad del trigo norteamericano.
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