La producción agrícola argentina podría alcanzar los 115 millones de toneladas hacia 2015. Ello implicaría un crecimiento de más de 60% con respecto al promedio de las últimas tres campañas. El valor bruto de la producción pasaría de 12.000 millones de dólares en el ciclo 2003-'04 a 18.600 millones de dólares en 2014/'15, mientras las exportaciones superarían los 17.000 millones de dólares (+57%). Estas cifras aumentan significativamente agregando valor a una mayor parte de los granos producidos. Las previsiones mencionadas corresponden a un nuevo trabajo de la Fundación Producir Conservando (FPC), realizado por Gustavo Oliverio y Gustavo López, en el que se ajustan las proyecciones realizadas en el año 2002, donde para el fin de esta década se estimaba que era posible alcanzar los 100 millones de toneladas en productos agrícolas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El trabajo realizado toma los promedios del último trienio y las tasas de crecimiento de la última década y a partir de allí, fundado en la necesidad de mantener un balance de carbono adecuado que garantice la sustentabilidad del sistema de producción, modifica la asignación de superficies a los cultivos estableciendo una relación cereales/oleaginosas máxima de 2,5:1. Tomando como punto de partida los 27,6 millones de hectáreas sembrados en el promedio del trienio '01-'02/'03-'04, la superficie crecería a casi 37 millones de hectáreas en 2015, lo que implica un incremento de 32%.
Cabe destacarse que esta hipótesis de crecimiento de área está todavía lejos de los potenciales 60 millones de hectáreas tomados por el INTA como áreas de aptitud agrícola y agrícola/ganadera en rotación.
Un punto importante del trabajo es justamente el esquema sustentable que plantea. La FPC realizó también el ejercicio de estimar cómo crecería la producción dentro de las tendencias actuales, tomando como parámetro la tasa de crecimiento de la década, pero sin tener en cuenta una reasignación de la superficie sembrada con cada cultivo en búsqueda de un planteo sustentable. En ese escenario, la superficie destinada a maíz y sorgo, en lugar de incrementarse 45%, disminuiría casi 10%, mientras la superficie sembrada con soja crecería 70%. A pesar de que este escenario genera también un aumento en la producción, ésta sería 7% inferior a los 115 millones de toneladas antes comentadas, ubicándose en los 107 millones de toneladas, aunque ese planteo implica un serio riesgo en cuanto a la sustentabilidad del sistema de producción. La Fundación Producir Conservando considera que un sistema de producción es sustentable cuando es rentable para el agricultor y las industrias asociadas, cuando contribuye a mejorar la calidad de vida de las poblaciones rurales, fortalece las estrategias de desarrollo del país y a la vez mantiene la integridad de los recursos naturales.
En la Argentina, según este informe, la sustentabilidad agrícola se basa fundamentalmente en implementar una adecuada rotación de cultivos, en su fertilización racional y en la utilización de siembra directa. En cuanto al uso de fertilizantes, el trabajo adelanta que deberemos prepararnos para un consumo total de 6,3 millones de toneladas de fertilizantes en 2015, frente a los 2,57 millones utilizados en la última campaña, es decir 145% más.
• Informe
Al igual que en las proyecciones realizadas en el informe de 2002, la FPC sostiene que para crecer al ritmo descripto deberemos enfrentar el desafío de superar una serie de limitaciones. En el plano externo, dependemos del desarrollo de la economía mundial y regional en los próximos años y nos vemos seriamente afectados por la continuidad de los subsidios y el proteccionismo en los países con los que competimos y queremos aumentar nuestro comercio. En el plano interno, nuestro país necesita un marco jurídico confiable y un sistema sociopolítico estable para poder producir en un mundo cada vez más competitivo.
Asimismo, hace falta un sistema financiero y crediticio sólido y un sistema fiscal con equidad y reglas claras. Una limitación fundamental para el crecimiento del sector agrícola, sobre la cual la Fundación viene advirtiendo en los últimos años, es la infraestructura, donde tenemos una insuficiente capacidad de almacenamiento, transportes, caminos, plantas procesadoras, puertos etcétera. Hoy estamos muy lejos todavía, a pesar de los anuncios y de la puesta en marcha de recientes inversiones en plantas procesadoras y nuevos puertos, de contar con la infraestructura necesaria para manejar los 115 millones de toneladas potenciales planteados en este nuevo trabajo.
Dejá tu comentario