10 de septiembre 2004 - 00:00

Crece el conflicto molinero con Chile

Retrucó ayer la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM) los dichos de sectores molineros chilenos que consignan que estarían ingresando en ese país mezclas de harina con un subsidio indirecto, lo que afecta a los productores de trigo y a los molineros y saca de la producción 50% de las 430 mil hectáreas de trigo sembradas en el país trasandino.

Al respecto, la FAIM emitió un comunicado donde sostiene que:

Las exportaciones argentinas de harinas y premezclas de harina a Chile en los últimos cinco años fueron, en promedio, de sólo 14.400 toneladas anuales, que representan 1,2% del consumo total de ese país. ¿De qué manera, entonces, se puede afectar 50% de la producción de trigo de Chile?

Cerca de 80% de las exportaciones argentinas se envía a las zonas francas de Punta Arenas e Iquique, debido a las barreras que históricamente Chile impuso a la harina argentina para la zona central.

Si se elimina de las exportaciones argentinas la cantidad enviada a zonas francas, quedan sólo 2.900 toneladas de harina anuales para competir con la producción chilena. Es decir que la participación de productos argentinos en el mercado de la zona central es ínfima: 0,2%.

Una tendencia que sigue vigente este año: en los siete primeros meses las exportaciones argentinas de productos farináceos alcanzaron 14.163 toneladas, de las cuales 13.581 t fueron hacia las zonas francas y 582 t a zonas centrales, lo que representa 0,08% de ese mercado.

«Ante la contundencia de las estadísticas queda desvirtuado el propósito de los sectores molineros chilenos de crear una situación conflictiva entre ambos gobiernos», remató la FAIM.

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