... que, lejos de tranquilizarse, sigue creciendo el malestar por el inesperado aumento de los sueldos rurales logrado, hace casi un mes, por el gremio de trabajadores y estibadores (UATRE) y que ya disparó desde acciones judiciales hasta denuncias de los convenios pasando, naturalmente, por despidos, etcétera. Es que los $ 550 mensuales como piso para el peón rural representan nada menos que 120% por encima del ahora incrementado salario mínimo general dictaminado por el presidente Néstor Kirchner. A las irregularidades de la convocatoria de entonces (forzada, por cierto), posteriormente se fueron sumando otros elementos, como los «errores» de la resolución, con notables falencias matemáticas, de escala, etc., sin olvidar que la reunión en la que se dictaminó el aumento no habría tenido quórum ya que dos de los delegados que firmaron no eran titulares en ese momento, y tampoco la Secretaría de Agricultura suscribió semejante suba salarial, como sí lo hizo el ministro de Trabajo, Carlos Tomada. Ahora, independientemente del destino final de la controvertida norma, parece que los empresarios del sector (incluida la agroindustria reunida en COPAL, comandada por Alberto Alvarez Gaiani, igual que la UIA) contraatacarán con los servicios del gremio, es decir la obra social -Ossprera-, y el seguro de desempleo -Renatre-, que lidera el representante de la Sociedad Rural, Carlos Guerrieri, y donde las falencias parecen estar a la orden del día. Tanto es así que, según dicen, a pesar de que hace más de un año se puso en marcha este último, y que es público el nivel de desempleo en el país, el Renatre todavía no habría otorgado ningún subsidio (de $ 150 mensuales), por lo que muchos se preguntan, entonces, dónde están esos fondos. Mientras, el fin de semana, se vieron varias camionetas pintadas con: «UATRE-Benegas conducción», por provincias que tuvieron elecciones internas, como Entre Ríos...
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... que igual de controvertido sigue siendo el aumento del Impuesto Inmobiliario que pretende imponer el gobierno correntino de Ricardo Colombi: incremento de 75% de la valuación fiscal de la tierra, que ya generó declaraciones y principio de acciones judiciales por parte de los contribuyentes, entre otras cosas, por lo discutible y porque se intenta hacerlo retroactivo (sin mencionar que tampoco parece demasiado claro el destino final de esos fondos). Pero, como si con esto no alcanzara, aparentemente el «apuro» de los funcionarios por sancionar la norma fue tal, que ahora nadie sabe nada: ni cómo, ni cuándo se debe pagar. Las respuestas en Rentas son sorprendentes: «Sabemos que parece que hay un aumento, pero nosotros no tenemos nada», dicen ante los enfurecidos contribuyentes que, parece, deberán esperar el fin de la feria judicial para ver si alguien en la provincia puede explicar algo...
... que los productores «no ganan para sustos», y esto es lo que les habría pasado a los que intentaron comprar semillas para la campaña de gruesa. Es que los principales híbridos -maíz y girasol- estarían registrando incrementos mensuales de precios de 1,5 por ciento a 2% ¡en dólares!, tal vez como forma de compensación por las simientes de trigo y de soja, donde los semilleros no logran cobrar los royalties, y que los agricultores se guardan de año a año para hacer su propia siembra. El escenario está revuelto, hasta el punto que muchos distribuidores se quejan por la fuerte presión que reciben de sus proveedores para pagar deudas de campañas anteriores en dólares, «cuando los productores que pagaron lo hicieron como pudieron», se quejaba un intermediario aludiendo al pago en peso o en especie de sus clientes. Lo cierto es que, excepto en la soja, esta situación puede determinar otro retroceso de siembra de varios cultivos (como ya viene ocurriendo) y que ya se registra en varias zonas, como en el norte de Buenos Aires, donde el trigo prácticamente está desapareciendo...
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