• ... que, a pesar de los ingentes esfuerzos que hace el gobierno por dar sólo « buenas» noticias, el ánimo general no es demasiado positivo y mucho menos en el campo, donde la renta agrícola sigue cayendo en «picada libre», básicamente como consecuencia de la baja en los precios internacionales de los granos y del aumento en los insumos. Así, la visión oficial «optimista» (que en el caso de Agricultura habría sido recomendada, además, por un especialista, tras el resultado no demasiado alentador de una encuesta sobre cómo ve el sector a la SAGPyA y a sus principales funcionarios), sólo logra empeorar el humor. Es que si al achicamiento/desaparición de la renta hay que agregarle la «buena salud» que siguen teniendo las retenciones, el impuesto al cheque, los ingresos brutos, etc.; la posibilidad de que se agregue una nueva carga (de u$s 6-8 por hectárea) por regalías y también el clima que sigue provocando golpes de calor, sequía y granizo en varias zonas del país, y todo esto sin contar las amenazas de paros de transporte -en plena cosecha-, por subas y/o desabastecimiento de gasoil, entonces parece demasiado tener que escuchar, además, al funcionario de turno diciendo que en el sector «todo está bárbaro»... Para colmo de males, el eventual récord de cosecha ya anunciado oficialmente (aunque aún faltan, por lo menos, 3 meses para que se concrete), sólo sirvió para debilitar aun más los ya alicaídos precios agrícolas locales... y también los ánimos. * * * • ... que, en cambio, la buena noticia que casi no capitalizaron los funcionarios, tal vez por la sorpresa, o por las vacaciones, o por estar distraídos en alguna de las tantas internas, fue la de la recuperación del estatus de «país libre con vacunación» para la Argentina, otorgado por la OIE (Organización Internacional de Epizootias), tema al cual el primer día Agricultura sólo le adjudicó un escueto comunicado de prensa, dudosamente escrito, de apenas 15 líneas. La buena nueva para los ganaderos locales quedó relativamente opacada, sin embargo, por el llamativo hecho de que Paraguay logró la misma consideración de parte del organismo internacional que preside el discutido Bernard Vallat, mientras que Brasil, Perú y Colombia deberán esperar la ratificación del dictamen de los científicos hasta mayo, cuando se reúna el pleno de la OIE en París (en el caso de la Argentina y Paraguay fue «automático», porque se trataba de una «restitución» de estatus que, ahora, directamente, la puede decidir el Comité Científico del que participan «pesos pesados» como el inglés Howard Batho, entre otros). Otro vecino, Bolivia, quedó afuera ya que su petición fue rechazada. Todo esto ocurría mientras el secretario Miguel Santiago Campos llegaba de su descanso anual en el Sur, más específicamente en Bahía Manzano, y el SENASA que dirige Jorge Amaya comenzaba, finalmente, con la aplicación de la vacuna antiaftosa, con el virus C que, al menos, protege la hacienda cercana a la frontera norte del país contra un eventual ingreso del agente aftósico que ya apareció en alguno de los países limítrofes. * * * • ... que la actual coyuntura de precios está forzando a muchos productores a hacer un replanteo del negocio agropecuario. En el caso del sector agrícola, por ejemplo, porque no se cree que los importantes avances en materia de rendimientos, posibilitados por la labranza cero y las mejoras genéticas en semillas (causantes de las últimas cosechas récord, aunque los funcionarios no lo atribuyan a esto) alcancen ya para la próxima campaña. Además, buena parte de los productores ya se «comió» lo que habían acumulado en los 2 años pasados y que les había servido, hasta ahora, para financiarse la producción. Además, está la incidencia de los mayores costos de producción, por aumento en el precio de insumos y por la necesidad de adoptar más productos (como en el caso de la roya que, en Estados Unidos, está determinando la sustitución del ahora encarecido cultivo de la oleaginosa nuevamente por el algodón), y el ahora excluyente peso que pasa a tener el tema impositivo, que el ministro de Economía, Roberto Lavagna, no parece tener intenciones de modificar y sobre el que se duda que la Secretaría de Agricultura tenga algún ascendente para impulsar cambios de alguna significación. Tampoco, en el área oficial, se terminó el estudio que se había encarado sobre el tema y de ahí que el «resurgido» titular de la Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi, parece haber aprovechado el vacío y «tomado la posta», aunque, seguramente, los resultados del impacto impositivo que obtendrán los federados no serán los mismos que los del funcionario Campos, si es que finalmente éste termina el estudio. * * *
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
• ... que en el tema de la carne, especialmente vacuna, si bien las perspectivas parecen algo mejores, y no sólo por los avances en materia sanitaria, hay otros elementos en juego que pueden acotar las ganancias, Por caso, los bajos precios de los granos, especialmente el maíz, sin duda son ahora alentadores para suplementar y producir carne (vacuna, aviar, porcina) con grano, dándole así un valor agregado a la cosecha, es decir una « revalorización» del grano vía la obtención de productos. Sin embargo, esta situación es válida también para todos los restantes países, incluso los competidores de la Argentina y, peor aún, también para los clientes. Pero además está el hecho para nada menor del «techo» de precios que está fijando Brasil en el mercado internacional, según consideró recientemente el especialista Ignacio Iriarte. Es que el socio mayor del Mercosur, convertido ya en el principal exportador mundial de carne vacuna (más de un millón de toneladas anuales), tiene una agresiva política de colocación de sus productos en el mercado internacional, y parece dispuesto a sacrificar precio por tonelaje, lo que acota las posibilidades argentinas, por más que se trate eventualmente de productos distintos. * * *
• ... que, aparentemente alejado de todas estas « minucias», el subsecretario de Alimentos, Claudio Sabsay, nuevamente partió raudo hacia China, según la información oficial, para « concretar una serie de negocios» que ojalá no sean como los u$s 20.000 millones que los chinos iban a invertir en la Argentina... Tal vez Sabsay haya especulado con aprovechar el clima «asiático» y el esquema de meditación oriental para tratar de solucionar un problema de larga data en su área y que, lejos de mejorar, sigue empeorando con el correr del tiempo y que se fundamenta en el «éxodo», forzado o autodecidido, de funcionarios de esa subsecretaría. El hecho es que cada vez son más los cargos vacantes que hay, ni siquiera hay firma y, según rumores para nada discretos, «ni siquiera sus propios parientes le dicen que sí» para ocupar esos vacíos que, parece, cada vez son más difíciles de llenar.
Dejá tu comentario