31 de enero 2005 - 00:00

Dicen en el campo...

• ...que provocó bastante entusiasmo en las golpeadas filas tamberas la concreción -después de más de 20 años-de una operación de venta de vaquillonas Holando Argentino al exterior. En este caso, a Venezuela. La noticia impacta por dos razones: primero, por el fracaso previo que había tenido el promocionado acuerdo oficial de canje de gasoil venezolano por porotos del NOA, celebrado entre el gobierno de Néstor Kirchner y el de Hugo Chávez. En segundo lugar, porque la venta de 1.000 ejemplares HAR (Holando Argentino Registrado) de un reconocido establecimiento del norte de la provincia de Buenos Aires, a un valor de entre u$s 700-1.000 por vientre, reabre el camino de un negocio que fue muy interesante para los productores lecheros hasta principio de los '80, cuando los envíos de hacienda lechera a Brasil aún alcanzaban cierta magnitud. Para encontrar ventas a otros destinos, hay que remontarse a los '70...

...que, ahora, el mediático mandatario venezolano parece estar «jugado» a aumentar la producción de alimentos de su país, a fin de disminuir las importaciones a las que está obligado. Para lograrlo, no sólo impulsa este tipo de negocios, sino también una especie de reforma agraria que ya levantó polvareda, entre otras cosas, porque en Venezuela todavía 70% de las tierras son fiscales. «¿Para que tocar las tierras privadas?, ¿por qué no adjudican primero las tierras públicas?», dicen los opositores, mientras que el oficialismo justifica la acción en «la falta de producción de los ' terratenientes'»...

• En todo caso, el tema de la tenencia de la tierra siempre es urticante, y la Argentina no es la excepción. Desde el proyecto contra la «extranjerización» de Elisa Carrió (ARI) hasta las leyes para parar los desmontes en Entre Ríos, o la controversia por el manejo de los bosques naturales en Salta, o la propuesta de expropiaciones que enfrenta el gobierno de Carlos Rovira (PJ) en Misiones, muchos son los aspectos ( ambientales, seguridad alimentaria, políticos, sociales, etc.) que, de una u otra forma, pueden incidir sobre uno de los mayores bienes privados de la sociedad occidental. Dicho de otra forma, al menos localmente, en muchos casos se sospecha que tras loables principios sociales o ambientales se esconde, en realidad, un peligroso manejo que vulnere, un poco más, el ya vapuleado derecho a la propiedad privada...


• ...que, a pesar de las vacaciones estivales, hubo bastante actividad en la segunda quincena de enero, y no pocas sorpresas. Una de ellas (aunque después de casi 2 años de accionar ya no debería llamar la atención) fue la participación del IPCVA (Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina) en los festivales folklóricos de Cosquín y de Jesús María, en Córdoba, como si el consumo local de carne vacuna requiriera de algún incentivo y promoción para aumentar. Tras 20 meses de su puesta en marcha, y de 16 meses de recaudación ($ 2 por cabeza para faena), este tipo de incoherencia del IPCVA, o de sus autoridades, no debería sorprender, ya que constituye casi una constante. Peor aún, es más que probable que continúen. Así, carteles y eslóganes del tipo «Familia, Amigos, Asado-IPCVA-Carne Argentina», como se vio en Cosquín, se multiplicarán ya que pareciera que la creatividad no caracteriza a los directivos del instituto, quienes tampoco tendrían muy en claro lo que representa la «promoción de exportaciones» que constituye el origen y justificación del vapuleado Instituto...

• ...que, si de incoherencias y contradicciones se trata, en los últimos días la Secretaría de Agricultura superó su propio récord. Entre los puntos salientes aparece el supuesto Plan Nacional Ganadero, anunciado hace casi 9 meses atrás, y que ahora, según el propio titular de Agricultura, Miguel Santiago Campos, no será mucho más que eso: o sea, un anuncio. « Sirvió para que cada provincia elabore el suyo (un plan)» (¿?), dijo el funcionario. También figura la propuesta de regalías por semillas que no tiene nada que ver con el proyecto oficial original de regalías globales, pero que tampoco ahora conforma a nadie, a pesar de que las negociaciones se extendieron durante casi todo el año pasado. Para los dirigentes encargados de las negociaciones, las marchas y contramarchas ya agotan, y no sólo por las idas y vueltas oficiales, sino también por las actitudes y dichos de algunos funcionarios. Tal fue el caso del diálogo suscitado la semana pasada, cuando Campos le pedía apoyo, por el tema de las regalías, a las entidades de la producción. «Esto es como el chancho y la gallina. Esta pone los 'huevitos', pero el chancho pone la vida», habría dicho Campos bastante críptico. Igual la respuesta no se hizo esperar. «Si es por eso, nosotros ya pusimos bastante h... en esto», le contestó un belicoso ruralista. Peor aún fue la afirmación del titular de la SAGPyA respecto de la política impositiva. «Yo entiendo.Yo también fui productor en Villa Monteros, y me fundí por pagar los impuestos», habría dicho. Todos se miraron y nadie intentó ni replicar...



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