3 de marzo 2008 - 00:00

Dicen en el campo...

Javier de Urquiza
Javier de Urquiza
... que, a pocos días del aniversario de aquel cierre de las exportaciones de carne, en 2006, con Kirchner (Néstor) y Felisa Miceli como los máximos responsables de aquella decisión, el escenario ahora no está mucho más calmado que entonces. De hecho, no medió en este lapso prácticamente ningún cambio favorable para distender el mercado interno. Más vale, todo lo contrario y también, igual que entonces, se sigue hablando del plan ganadero. Básicamente lo que se acentuó desde ese momento es el corrimiento de la ganadería hacia zonas y potreros más desfavorables, el aumento de precios de los insumos, y la inseguridad sobre las decisiones oficiales, todo lo cual apunta en contra de cualquier aumento de producción. Por otro lado, el consumo interno y el internacional cada vez están más firmes. El cóctel es explosivo, aunque ahora sea una terna a la que se mira en el gobierno: Kirchner (Cristina), Martín Lousteau y el controvertido secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. También, al igual que con el INDEC, la diferencia de lectura entre el gobierno y los productores, es absolutamente opuesta y, mientras desde la cartera de Javier María de Urquiza se sostiene que « aumenta la producción» de carne (¿será tal vez por el incremento de matanza?), la gente de CRA sostiene exactamente lo contrario, y destaca la transferencia del engorde a corral hacia categorías más livianas, y la alarmante faena de hembras.

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... que, previsiblemente, la llegada de marzo, mes clave si los hay, encuentra al sector enfrascado como pocas veces en conflictos con el gobierno, y ninguno es nuevo... La solución al problema lechero sigue sin llegar y la producción continúa en baja; en el caso del trigo las tensiones recrudecieron aun con los registros de exportación cerrados, y con la carne va a bastar que en estos próximos días se acentúe un poco más el consumo (lo que generalmente ocurre con el inicio de las clases),para que salga a la superficie todo lo que en las últimas semanas se mandó bajo la alfombra. Y tampoco va a alcanzar la disminución de las exportaciones que propusieron algunos frigoríficos y que formalmente limitará el gobierno, vía Moreno. De ahí que algunos especulen con que, tal vez, De Urquiza no permanezca los 3 días que tenía previsto pasar, entre productores, en una muestra en Santa Fe esta semana. Creen que es demasiado tiempo para alguien que tiene, por un lado, tanto trabajo en la SAGPyA y, por otro, le faltan respuestas para darle al sector. Como si fuera poco, debe dar la cara por acciones que no son suyas, como las de Moreno, y ahora también las del jefe de gabinete, Alberto Fernández, que justificó -y respaldó-, el controvertido pedido de costos de producción a los tamberos que provocó revuelo (hay que recordar que vino con amenaza incluida). Lo cierto es que no son pocos los que miran cada vez más hacia Venezuela, país que en muchos aspectos fue elegido como modelo por el Gobierno argentino. Allí el bolivariano Hugo Chávez, ya restringió la exportación de más de 70 productos alimenticios, aunque sigue sin poder controlar el desabastecimientoque lo está erosionando políticamente.

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... que, a esta altura nadie entiende demasiado bien cómo algo excelente, como es la extraordinaria suba en los precios internacionales de los principales productos que la Argentina le vende al mundo (carne, trigo, maíz, leche, soja, aceites vegetales, biocombustibles, etc.), se puede transformar en algo pésimo y casi dramático, como está ocurriendo. Lo grave es que no se ven las ya atrasadas correcciones que se hacen imprescindibles para modificar una tendencia que ya generó, incluso, cortocircuitos internacionales, como el que se produjo con Brasil por la irregularidad y finalmente la falta de envíos de trigo. Así lo hizo saber el presidente Luis Ignacio Lula da Silva en su reciente visita a Buenos Aires. Por eso también sorprendió a quienes están al tanto del asunto, el comentario que la presidente Kirchner hizo el sábado en la asamblea legislativa, cuando reclamó el «equilibrio de la balanza comercial» con el principal socio regional, cuando es la Argentina la que dejó de vender y cumplir con acuerdos que estaban en la génesis de la integración. No sólo de autos vive el Mercosur... Pero la alarma también es interna, y crece. Tanto es así que hasta un empresario de los ahora mediáticos «pools de siembra», Oscar Alvarado, titular de AACREA, una de las entidades más moderadas y que optó por el perfil netamente técnico, no sólo criticó elípticamente la «concentración» que está generando este modelo económico, sino que señaló, públicamente, con preocupación, la pérdida de rentabilidad que se está produciendo por el aumento de costos, aún con estos extraordinarios precios agrícolas internacionales. Destacó, además, como elemento negativo, la incertidumbre para las inversiones, que produce la actual política.

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... que «no los une el amor sino el espanto», parecería entonces la motivación para reunirse de algunas entidades, como se dio estos últimos días entre la poderosa CARBAP, la ruralista de Buenos Aires y La Pampa que comanda Pedro Apaolaza, y las belicosas huestes de Eduardo Buzzi en la Federación Agraria Argentina (FAA), que generalmente se ubican en las antípodas, aunque ambas son proactivas. Los motivos, básicamente, son dos: los «aprietes» (sic) a los tamberos y las irregularidades en el mercado de trigo. El federado, además, casi debió enfrentar cierto conflicto interno que, finalmente diluyó. El asunto se dio por el reciente pronunciamiento público de un ex titular de la entidad, René Bonetto, alineado con el discutido empresario Gustavo Grobocopatel, respecto de la propuesta de un impuesto a la tierra (según este último, en lugar de las retenciones). Tomando como base un trabajo que, aparentemente, Bonetto habría realizado con el ex INTA y ex integrante de la intervención a Corrientes, Jorge Elustondo, y con el ex subsecretario de Economía Agraria, Eduardo Manciana, cuando planteó una posición exactamente opuesta a la esgrimida hoy por la entidad. Tanto es así que recientemente la FAA hizo un llamamiento de alerta público al gobernador Hermes Binner porque, justamente, se iba a reunir con Grobocopatel. «Bonetto no está en la entidad, y a título personal puede decir lo que quiera», comentaron informalmente en la Federación, aunque muchos se quedaron en la duda sobre el objetivo del ex dirigente ¿no se habrá dado cuenta?

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