El ciclo 2005/'06 también dará beneficios con soja
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«EE.UU. avanza en la recolección de unos 270 millones de toneladas, la segunda mayor cosecha de la historia. Por lo tanto, no hay motivos como para que los precios suban, al menos en el corto plazo», razona Pouiller. Si a eso se le suma la amenaza de una propagación a gran escala de la gripe aviar, que podría reducir temporariamente la demanda del cereal, el mercado maicero, globalmente considerado, tiene poco para ofrecer por ahora.
oferta y va en retroceso.
«Entonces, ya no existe uno, sino dos mercados climáticos para la soja. El segundo coincide con la floración del cultivo en estas latitudes, es decir, se centra en el mes de febrero. Allí es donde se define la mitad de la producción mundial. Y para febrero aún falta mucho tiempo, lo que significa que la incertidumbre es elevada», define el técnico.
• Producción
La expectativa de producción de la Argentina y Brasil se ubica en los 100 millones de toneladas (40 y 60, respectivamente). «Si todo va bien y estas producciones se consolidan con el correr del ciclo, los precios a cosecha deberían tender a bajar», adelanta el analista, quien también advierte que «cualquier noticia que afecte la producción sudamericana en los próximos cuatro o cinco meses hará saltar la aguja». Si a eso se le suma un elemento ajeno a los fundamentales, como lo es la participación de los fondos de inversión en los mercados de commodities, que han elegido a la soja como su favorito, se tiene por delante un mercado con posibilidad de marcadas oscilaciones de precios. «Eso se llama volatilidad, y en la soja llegó para quedarse. Esto, lejos de resultar un factor negativo, genera oportunidades, y las habrá, sin duda, durante el nuevo ciclo», anticipa Pouiller.
Tampoco debe dejar de considerarse el elemento más importante desde el lado de la demanda mundial de soja: China. Este país se come, en gran medida, los aumentos de producción que genera Sudamérica. Sus importaciones durante el ciclo en curso alcanzarán a unos 25 millones de toneladas, y se proyectan compras por 27 millones para el nuevo período 2005/'06. La actitud de China y la estacionalidad de sus compras pueden definir tendencias de precios.
En el plano interno, en 2006 continuará el crecimiento de la demanda de maíz, a lo que se suma que la producción del ciclo entrante no resultará tan elevada como lo fue el récord de 19,5 millones de toneladas obtenidos en el último período.
«Se espera una producción no superior a las 16,5 millones de toneladas, básicamente porque se sembrará menos que el año pasado. En muchas zonas se sembrará maíz para destinarlo exclusivamente a la producción de carne, lo que garantiza mayor competencia entre la demanda interna y la exportación. En consecuencia, si se asumen condiciones externas estables, una vez superado el período cercano a la cosecha, los precios del maíz deberían tender a tonificarse y podrían superar rápidamente el precio de paridad de la exportación, aunque siempre acotados por el escenario externo», proyecta Pouiller.
En el corto plazo, la probable aparición de Brasil como destino de exportación del maíz argentino sobre fin de año podría significar un impulso para los precios internos de la mercadería disponible, ya que en ese destino la capacidad de pago de la exportación mejora respecto de otros ubicados fuera del Mercosur, por cuestiones arancelarias y de menores costos de flete.
Para vislumbrar el comportamiento del precio de la soja, hay que recordar que la capacidad instalada de la industria aceitera en la Argentina se encuentra en plena expansión, lo que requiere cosechas cada vez más voluminosas. Si la producción no creciera al ritmo al que lo hace la industria, la competencia entre ésta y la exportación de grano sería más encarnizada, facilitando que los precios lleguen a ubicarse, en muchos casos, por encima de la capacidad teórica de pago.
¿Ocurrirá eso durante el ciclo 2005/'06? Todo dependerá del volumen final de producción. En este sentido, una cosecha inferior a las 40 millones de toneladas podría generar cierta estrechez de oferta en los últimos meses del ciclo.
También en este mercado juega un papel destacado la producción de Brasil. Si por algún motivo su cosecha vuelve a resultar inferior a lo esperado, como ocurrió este año, sus saldos exportables se reducirán y la demanda de China y de otros países presionará de manera redoblada sobre la soja argentina, generando condiciones favorables para la suba de los precios internos. En este punto vale recordar que en Brasil se proyecta una caída del área de siembra de soja 2005/'06 superior al millón de hectáreas respecto del ciclo anterior.
Las proyecciones locales indican que el área de soja se incrementará en alrededor de 4% a 5% alcanzando los 15 millones de hectáreas. Así, con rindes normales no habría mayores impedimentos para alcanzar los 40 millones de toneladas de producción. Pero no hay que olvidar que para ello el verano deberá tener lluvias adecuadas y que existe una amenaza que se llama «roya de la soja» instalada en toda Sudamérica.
El panorama se presenta, entonces, con mayor grado de incertidumbre para la soja que para el maíz, siendo el presente el momento adecuado para cubrirse de variaciones de precios. El conocimiento detallado de los costos de cada cultivo y de los rindes probables, sin dejar de lado la proporción de participación de cada uno en la superficie agrícola de cada establecimiento, permite establecer un precio teórico por debajo del cual la actividad deja margen negativo. Este precio de «dolor» da una idea de dónde está parado cada uno en referencia a los precios que el mercado ofrece. A partir de su conocimiento, hay que actuar tratando de establecer coberturas a niveles de precios que resulten adecuados para que la actividad sea rentable.
«Tengamos en cuenta que el mercado siempre da oportunidades de ganar dinero, y que éstas no estarán ausentes durante el ciclo 2005/'06. Establecer pisos de precios compatibles con la rentabilidad esperada para nuestras empresas es lo que garantizará la sustentabilidad económica», aconseja Pouiller.
• Las condiciones externas se presentan adversas para la mejora de los precios del maíz, aunque internamente existe la posibilidad de que los valores recuperen posiciones sobre fin de año en función de la eventual aparición de Brasil en el mercado.
• Respecto de la nueva cosecha, actualmente el MAT abril 2006 presenta un premio sobre la paridad de exportación, que se ubica por debajo de los 70 u$s/t, lo que invita a cerrar algunas ventas o a establecer relacionesde canje por insumos.
• En cuanto a la soja de cosecha vieja, un precio en el mercado disponible que supera la capacidad de pago de la industria y la cercanía del ingreso de la cosecha americana son buenos motivos para ir vendiendo gradualmente.
• El precio de la soja nueva cayó en las últimas semanas al consolidarse la producción estadounidense. Sin embargo, los valores que ofrece el MAT mayo 2006 no son del todo malos, aunque pueden comenzar a generar la preocupación de aquellos que realizan soja en campo arrendado a precios de alquiler elevados.
• En este mercado existe potencial de suba si se presentan inconvenientes en la cosecha de Sudamérica. En tal sentido, el formato de put sintético, consistente en la venta de futuros y la compra simultánea de calls en el MAT resulta la estrategia más recomendable, pues permitiría aprovechar eventuales subas derivadas de un mercado climático en los primeros meses de 2006.



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