22 de septiembre 2003 - 00:00

El mercado alcista ahora contagia también al maíz

Las cifras de producción reveladas por el USDA pocos días atrás alteraron todo el esquema de oferta global. En los EE.UU., en el transcurso de un plazo relativamente corto, una hipotética cosecha récord de maíz está concluyendo en una campaña de características normales, 10 millones por debajo de lo obtenido en el ciclo 2001/02, pero con un balance mundial sumamente comprometido, en donde los stocks finales resultan sensiblemente bajos. En soja, el efecto fue aún peor: se esperaba un récord productivo absoluto y concluimos en la peor cosecha de los últimos 7 años.

El impacto de la baja productividad norteamericana en la oleaginosa cobra tanta dimensión que el uso total doméstico será superior a las disponibilidades.
Esto había ocurrido solamente en 4 oportunidades desde el año 1950: en las campañas de fuertes sequías como las de 1974, 1983 y 1988 y en la de 1993, en la que el cinturón sojero sufrió importantes inundaciones que alteraron sus rendimientos finales.

El informe semanal de los cultivos dejó sin cambios al maíz, que permanece «bueno a excelente» en 44%. La soja en esta situación llega a 41%, dos puntos por debajo de lo informado la semana anterior y aquí llamó particularmente la atención el marcado deterioro del estado de Illinois, que de la semana pasada a la actual se degrada en 11 puntos.
Esto hizo suponer que las lluvias recibidas la semana anterior resultaron insuficientes, aunque en realidad al mercado tiene la sensación de que todas las precipitaciones que se manifiesten de ahora en más resultarán tardías y hasta indeseables, si comienzan a alterar la actividad de cosecha en varias áreas. El 35% de las plantas de soja de los EE.UU. ya está perdiendo sus hojas y los cultivos de maíz maduros ya totalizan 40%. Ya se recolectó 7% del área maicera norteamericana, con la actividad centrada principalmente en los estados del sur del país. También informaba el USDA que ya se encuentra implantado 16% del área correspondiente a trigo de invierno.

•Pronóstico

El Departamento de Agricultura de los EE.UU. pronostica un incremento en las producciones de semillas oleaginosas con respecto a la campaña mundial precedente. Si bien la caída de un mes al otro en la producción mundial de soja decrece como consecuencia de la caída productiva de los EE.UU., otros cultivos crecen con respecto al año anterior. Así, la campaña mundial de girasol resultará superior a la de 2002 en 2,8 mill/ t, la de maní crecerá 2,66 mill/t y la colza 4,11 millones. También la campaña de semilla de algodón se expandirá este año en 2,46 mill/t, no obstante el recorte productivo informado por el USDA en este mes.

La flojedad que evidencia el dólar contra el resto de las monedas deberá ser considerada como un elemento constructivo para los valores de los cereales en el mediano plazo, al abaratarse los precios, en términos de las monedas de los países importadores.
El crecimiento económico en muchos de estos países tornará más dificultoso el racionamiento y esto absorberá en parte la mejora en los precios del último año.

Aunque la reducción proyectada por el USDA en maíz no resultó ser tan fuerte en este mes como se esperaba, los fundamentos de este cultivo siguen siendo positivos. Desde la campaña 2000/01 los stocks mundiales declinaron de algo más de 145 millones de toneladas a 74 millones proyectados para este ciclo. En este período, los stocks de los EE.UU. y de China declinaron significativamente. Ambos países representan 61% de la producción mundial y 74% de las exportaciones. Si sumamos a la Argentina, las tres naciones conforman 90% de las exportaciones globales. Como siempre, el clima en nuestro país jugará un papel preponderante en nuestra producción, que el USDA proyecta en 16 millones de toneladas.

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