El perejil, otra buena chance para producción
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El perejil, con sus variadas formas de industrialización, es una alternativa rentable para el hombre de campo.
El perejil, sin duda la hierba de uso más común en la cocina europea y americana, es una hortaliza bianual originaria de los países que rodean el Mediterráneo oriental.
El perejil crespo, llamado curly-leaved en Estados Unidos, posee hojas rizadas con folíolos de color verde ceniciento a claro y sabor muy intenso, se emplea principalmente como adorno. En Estados Unidos se lo usa para deshidratado (Van Arsdel y Copley, 1964). En la Argentina no se dispone de información sobre su uso para este objetivo.
El rendimiento comercial del perejil deshidratado está conformado por los folíolos exclusivamente, los pecíolos constituyen el residuo de esta producción y no tienen valor económico pudiéndose restituir al campo como aporte de materia orgánica.
Esta producción está en manos de una variada gama de escalas de producción que van desde pequeñas pymes de bajo nivel tecnológico hasta otras con empleo de tecnologías de avanzada y unas pocas grandes empresas, de alta escala, con alto empleo de tecnología de producción, cosecha, secado y acondicionamiento.
La demanda interna actual, estimada en 800-900 toneladas anuales, se ha visto incrementada fuertemente durante los años '90, en especial por el lanzamiento y crecimiento de la demanda de su mezcla con ajo deshidratado, denominada «provenzal». Este aumento de demanda no fue acompañado por el incremento de la producción nacional, y debió completarse el autoabastecimiento interno vía importaciones desde Egipto e Israel (Arizio y Curioni, 2003).



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