26 de noviembre 2003 - 00:00

"El productor no sabe qué es el Instituto de Carnes"

El productor no sabe qué es el Instituto de Carnes
Luego de 14 años, Benito «Tucho» Legerén volvió a la presidencia de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) con la idea de «renovarla y acercarla a los productores mediante la oferta de servicios...». Hoy dice convencido que «durante estos años noté que la dirigencia, de todos los sectores, había perdido protagonismo. Los buenos primeros años de la presidencia de Menem le hicieron perder entrenamiento a la dirigencia. Los malos años de Menem y la presidencia de De la Rúa tampoco mostraron a una dirigencia con actitud coherente y feliz. Hubo una dirigencia empresaria que no tuvo el protagonismo y la trascendencia que mostró la del '80, con Alchouron, Favelevic, De la Vega, con los que estuve en mi anterior gestión... El internismo, muchas veces sacrifica entidades y se termina peleando por el poder, que tampoco es tanto...». Con el fin de cambiar la historia, este empresario rural de Concordia, Entre Ríos, hijo y nieto de ruralistas, repasó la realidad sectorial con Ambito Financiero y clamó para «que la juventud participe, que vengan y sean protagonistas de CRA». Legerén dice que no le gustan las reelecciones aunque, sobre el cierre de la charla se permite hasta una broma al respecto:

Periodista: Entonces, qué va a hacer ahora cuando ya se reunió con todos los sectores del ámbito público y privado...

Benito Legerén: Tenemos tantos socios y tantas sociedades rurales tan vivas en el interior... Hay que darles servicios concretos, buscar un sistema de información fluida, con adelantos técnicos pero también gráficos, porque no hay que engañarse, hay campos que no tienen luz y menos Internet... Entonces, en esos casos, hay que llegar con algo para que el productor lo vea...Tenemos una deuda pendiente con los productores y vamos a tratar que reverla. Cuando me dicen que cambié la política en CRA... Yo no cambié nada, empecé una política que es la del diálogo. En la década del '80 no pude dialogar mucho porque vivía entre paros y camionetazos. Ahora creo en el diálogo y en la búsqueda de soluciones luego de esta crisis sin precedentes que tuvo el país. El productor tiene tendencia al aislamiento, pero tenemos que participar.

P.: ¿Por qué cree que no hay renovación en la dirigencia?

B.L.: Porque la juventud no se acerca.

P.: ¿Es un problema de la juventud o de los dirigentes más grandes que no ceden espacios?

B.L.: La juventud no se acerca porque no ve concretamente los servicios que presta la dirigencia. Yo le digo a los chicos que cuando el campo estornuda los pueblos se resfrían y el dirigente es como la vacuna antigripal, que a veces no se nota, pero a veces logra que no se resfríe... El productor a veces no se da cuenta que uno logra ciertas cosas. La ley de arrendamientos que ya nos confirmaron que no se va a tratar porque era un retroceso, las retenciones que el ministro de Economía se comprometió a que sean decrecientes... Parecen cosas chicas pero son temas grandes...

P.: ¿Cómo es su relación con las restantes entidades?

B.L.: Las cuatro entidades no pensamos igual. Con la Sociedad Rural no hay cosas que nos distingan en la forma de pensar... pero con las otras dos podemos tener alguna diferencia. Una porque es una empresa de comercialización, respetable, que ha crecido con un mérito extraordinario, que es Coninagro pero no es puramente gremial ... y la otra, con la que disentimos totalmente porque tiene otros objetivos, de reforma agraria o que se extienda el movimiento Sin Tierra por toda Sudamérica, con lo que nosotros no estamos de acuerdo. No quiere decir que no los respete, pero no estamos de acuerdo. A veces, se dice, por qué no están unidas las 4 entidades... es como unir a Boca y River. Hay desacuerdos.

P: Como debería ser la representación gremial del campo, si una sola no puede representar a todos, puede haber una de Grandes y otras de chicos...

B.L.: Por ideas. Las sociedades rurales del interior se llaman así por la Sociedad Rural Argentina. En la década del '40 hubo diferencias que las separaron pero ahora no existen esas diferencias. Para mí, Sociedad Rural y CRA son lo mismo...Y deberíamos trabajar en conjunto. Con las otras, ya le digo, una tiene gente excelente, pero apunta más a la comercialización. En cambio, a la larga con la Rural...

P.: Podrían unirse.
B.L.:
No digo unirse, pero sí trabajar coordinadamente... Ellos tienen un gran nombre internacional por su trayectoria, y nosotros tenemos el interior. Entonces se puede trabajar en conjunto con gente que piensa exactamente igual. La Federación Agraria está apuntando a otra cosa y creo que ni piensan en unirse con Sociedad Rural ni con CRA, ni tampoco con Coninagro porque tienen otra mentalidad. Y Coninagro con quién se va a unir si el movimiento cooperativista es riquísimo, se ha desarrollado económicamente con gran mérito, que funciona muy bien solo...

P.: ¿ Cómo ve la evolución del país?

B.L.: Lo importante es que el campo ayude a que la gente vuelva al interior. Y en eso tiene que colaborar CRA. El negocio del campo es bueno para el país porque hace crecer y bueno para las personas porque genera trabajo. A Kirchner no lo conozco. Por su acción creo que ha dado instrucciones para que ciertas cosas avancen como el tema del Banco Nación, las refinanciaciones...

P.: ¿Cómo está la relación con el Banco Nación?

B.L.: Tenemos buena relación con Felisa Miceli, quien ha puesto un gerente para tratar con las cuatro entidades, y dos por región para solucionar problemas de los productores.

P.: ¿Es cierto que se viene una moratoria general para el campo, un blanqueo de cartera?
B.L.: No. Ni siquiera pedimos que se haga una moratoria general. Se arreglaron muchos problemas de los 18 mil productores que había, pero quedaron muchos que tenían programas de reinserción productiva con la compra de bonos y pagaderos en 3 cuotas. Los que no pagaron la tercera cuota quedaron afuera del sistema, pesificados pero con una tasa de cartera general de 18,75% a 8 años de plazo. Imposible de afrontar. Estamos tratando de buscar una solución para esos productores. Hay que comprender que mucha gente quedó afuera del sistema por problemas de macroeconomía no de microeconomía... La quiebra de empresas fue por problema de la macroeconomía que arrastró a las empresas; no es que estuvieran mal manejadas...

P.: ¿Cuál es la posición de CRA frente a la cadena agroalimentaria?

B.L.: La cadena es muy útil porque es la conjunción, la comprensión de todos los sectores. Ya en la década del '80 se hizo el complejo agroindustrial con todas las entidades que están ahora. Pero quedó en la nada porque hubo discusiones, no estábamos entrenados todavía... Los empresarios tuvimos la culpa por fijarnos más en las diferencias que en las cosas que nos unían. Creemos que hay que apoyar a la cadena pero no hay que institucionalizarla con un presidente. Al estar todos los presidentes de las entidades neutraliza todas las especulaciones que se puedan hacer si hubiera un presidente solo, situación que podría dar lugar a pensar que se apunta para un lado... Es más un ámbito de discusión y de concertación que un ámbito de un solo presidente que tome decisiones por todos. Hay que comprender que todos dependemos del otro.

P.: ¿Cómo se liman las asperezas que surgen entre exportadores y productores, que ante determinados hechos coyunturales generan disputas, descuentos en los precios de los granos...?

B.L.: Son negocios. Hay que tener la visión de que si a uno se le va la mano en perjuicio del otro, a la larga va a salir perjudicado. Exagerar las posiciones es malo. No hay que matar la gallina de los huevos de oro y todos somos hoy la gallina de los huevos de oro.

P.: ¿Cómo convive el sector y toda la cadena, con las nuevas entidades que representan a sectores, productores de maíz, de girasol, de soja...? ¿No se recorta el poder de las entidades? ¿Cómo se convive?

B.L.: No creo que le vayan a mechar poder. Yo estuve como tesorero en la Cámara de Productores de Carne Vacuna durante estos últimos 10 años. De allí surgió el Instituto Técnico de las Carnes. No está mal que cada uno tenga una entidad desde el punto de vista técnico y puramente para promoción del producto. Ahora estas entidades no tienen que meterse en actos gremiales ya que hay cuatro entidades haciendo esto porque sería entrar nuevamente en la Argentina con jardincitos divididos... Sería nocivo porque se perdería la fuerza que tenemos las cuatro entidades a nivel nacional.

P.: ¿Cuál es su posición frente al Instituto de Promoción de Carnes? La crítica que se le hace hoy, entre otros puntos, es que comenzó a recaudar pero no tiene plan.

B.L.: El productor no sabe bien qué es...

P.: Pero sabe que lo paga...
B.L.: Sí, se sorprendió a partir del 1 de agosto que debía pagar y ni sabían cómo cobrárselo; iba al Banco Nación, al SENASA; ¡era un lío infernal! Se debió difundir más y aprovechar todas las rurales del interior para explicar y convencer al productor. Todos los países que tienen éxito en las exportaciones tienen este tipo de instituto. Pero tiene que hacerse con la convicción de los productores que se paga para promoción. Y con la convicción de los dirigentes que inmediatamente tienen que poner en marcha el plan de promoción. Había que tener el plan de promoción antes que nada. Vamos a licitar empresas consultoras de publicidad internacional, bien, licitemos... pero hagamos algo, porque dentro de seis meses si el productor ve que no se hizo nada, va a haber problemas...

P.: ¿Cómo encontró CRA y cómo aspira a dejarla en dos años, ya que dice que no cree en la reelección?

B.L.: Sí, no creo pero en una de ésas me gusta... Vamos a ver... CRA está afectada, como todas las entidades, desde el punto de vista económico. Tenía problemas de diálogo con ciertas reparticiones públicas, pero lo vamos a solucionar. Yo hace 14 años que no estaba aquí, nadie tenía por qué no hablarme a mí. Como no hubo internas hay cierta unidad. Hay problemas que se pueden solucionar y otros que no se pueden solucionar. Me imagino a CRA más profesionalizada con especialistas en los diferentes tipos de producción con acceso e interlocutores en todos los ámbitos y con vocación. Pero hace falta presupuesto, habrá que pensar un sistema de aportes y trabajar en conjunto con las otras entidades.

P.: ¿Y cómo se genera ese ingreso?

B.L.: Con la oferta de servicios, por salud, por revista, por Internet. Hay que prestar servicios concretos para que el productor colabore. Hay que buscar los medios de recaudación.

Entrevista de Patricia Van Ploeg

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