7 de octubre 2002 - 00:00

El sector obtuvo un balance muy positivo

Las perspectivas para el sector agropecuario son muy buenas. Así lo indica el informe de coyuntura del tercer trimestre de 2002 que elaboró el Instituto Interamericano de Cooperación Agrícola (IICA). El trimestre cerró con un balance muy positivo para el sector.

«Parece asombroso que en medio de la crisis por la que atraviesa la Argentina, se pueda hablar de esta manera del sector más importante de la economía; sin embargo, los números y los hechos así lo atestiguan», asegura el organismo.

A pesar de la falta de crédito institucional y otros problemas, la situación en rubros como carnes y cereales y oleaginosos es excelente, informó y agregó que los buenos precios internacionales, sumados a buenos valores internos producto del ajuste cambiario y la creación de nuevos mecanismos crediticios, permitieron que el sector siga produciendo y generando divisas en forma genuina.

Los márgenes brutos proyectados para los principales granos en la próxima campaña muestran una notoria mejoría, no sólo en precios corrientes sino también a precios constantes.
Los buenos precios esperados, unidos a la intención de mantener bienes como refugio para los ahorros, frente a la incertidumbre bancaria, explican la retención de producción que se ha generalizado.

El IICA afirmó que la mayoría de los mercados de carne se reabrieron y la demanda sigue firme, aunque con precios más deprimidos que antes de la crisis de la aftosa. Un tema importante a seguir teniendo en cuenta es el de la Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB), opacada por la inmediatez de la aftosa, pero que creemos que en el mediano plazo va a ser determinante en el comercio. El análisis de riesgo geográfico realizado por la Argentina debería ser retomado a nivel regional, ya que la presentación individual a las autoridades europeas dificulta la negociación, indica el informe elaborado por el Departamento de Estudios Agroalimentarios.

• Lácteos

La producción láctea se fue ajustando por la vía del mercado, influyendo los bajos precios del año anterior, la competencia con la agricultura y la caída del consumo interno. Luego de un laudo inicial con la Secretaría de Agricultura, que fijó un precio de referencia, se han formado mesas regionales de concertación entre los integrantes de la cadena lo que debería llevar a una coordinación de la cadena láctea, para lograr la eficiencia del conjunto, sin desmedro de ninguna de las partes. Las exportaciones se incrementaron notoriamente en volumen y menos en valor, por menor precio medio.

Por su parte, en frutas se ha ganado competitividad con la devaluación,
por lo que las importaciones -salvo los tropicales- han desaparecido, liberando parte del mercado interno para la producción local, mientras que las exportaciones crecieron 1%. Vale destacar que Europa absorbe 75% de las exportaciones, habiendo aumentado los envíos a los países de Europa Oriental. Los problemas que se mantienen son sanitarios -carpocapsa, cancrosis-.

La industria alimentaria se está recuperando notoria y sostenidamente desde febrero; hay nuevas inversiones y un incipiente retorno de empresas que habían migrado a Brasil.
En lo que va del año se mantuvo el nivel de exportaciones agroalimentarias respecto del año anterior. Se nota una caída de las primarias y un incremento de las manufacturas de origen agropecuario, esto último debido a la mejora de la competitividad por el sinceramiento del valor de la moneda.

En efecto,
el índice IICA de paridad cambiaria multilateral agroalimentaria muestra un notable aumento de 117% en el segundo trimestre de 2002.

• Destinos

En cuanto a los destinos, la Unión Europea importó por mayor valor, sobre todo productos manufacturados, y aumentó su participación en los destinos. La exportación agroalimentaria a Brasil cayó 11% en los primeros siete meses del año. También disminuyó el total exportado al Asia, mercado que venía en crecimiento, aunque aumentaron las MOA. La principal explicación de esta caída es la baja de compras de China, que de marzo a junio de este año prohibió importar granos con contenido de OGM, disposición que fuera posteriormente anulada. En general, se nota una fuerte concentración de empresas exportadoras.

En efecto, 25% del valor exportado corresponde a sólo 2 empresas mientras que 5 de ellas exportan 50% del valor de exportación. Sin embargo, se nota un incremento en la participación de PyMES en el comercio exterior. Sin duda, hay que hacer un esfuerzo para apoyar esta participación, toda vez que son estas empresas las que más aportan al empleo, especialmente en las economías regionales.

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