5 de marzo 2007 - 00:00

Expectativa por el rumbo de los granos en Chicago

La expectativa de una de clinación en las condiciones económicas de China deprimieron en la semana las plazas de materias primas en general y las de granos en particular.

La Bolsa de Shanghai experimentó el martes una caída de casi 9%, la más fuerte para un solo día en la última década, arrastrando al resto de las Bolsas del mundo y alterando el ánimo de los traders mundiales de commodities que ven a este país y a la India como los dos aliados de mayor peso en la tendencia ascendente que vienen experimentando las materias primas en los últimos tiempos.

Tampoco contribuye a sostener los precios de las materias primas el enrarecimiento en el clima financiero mundial, con bajas en los mercados accionarios centrales que generan un «efecto pobreza» en todos los ámbitos. Aun bajo estas circunstancias, y aunque podamos ver períodos de corrección en las plazas granarias, particularmente en las de maíz y soja, hasta el momento ha resultado costoso combatir la reciente tendencia, que ha sido alcista en el curso de los últimos 8 meses. Por eso, parece improbable que la plaza retroceda significativamente hasta tanto no se conozca a cuánto ascenderá la siembra en la próxima campaña norteamericana -pronóstico que se revelará recién a fin de mes- y a cuánto llegará la productividad de esta campaña en ese país. Se calcula, en general, un escenario de precios sostenidos en este ciclo, sin tomar en cuenta consideraciones climáticas adversas en la próxima campaña norteamericana, que podrían determinar subas muy significativas, aun con fallas productivas regionales. Las materias primas agrícolas cuentan con la posibilidad de incrementar notablemente su productividad ante el estímulo de buenas cotizaciones como las que estamos experimentando hoy. A esto obedeceel crecimiento en el área agrícola de Sudamérica y explica en parte el boom del maíz y la soja en países como el nuestro.

  • Humedad

  • La situación de los suelos en el Medio Oeste de los EE.UU. es de excesiva humedad y algunos pronosticadores ya anuncian que el fenómeno del Niño se ha debilitado dando lugar a la probable presencia de la corriente de la Niña. Se cree que el escenario climático actual es muy similar al acontecido en 1988, ciclo con una primavera lluviosa y un verano extremadamente seco, que determinó rendimientos promedios de maíz ligeramente por encima de los 5.300 kilos por hectárea.

    Los rating semanales de los cultivos de maíz en esa temporada declinaron de 75 por ciento a 80 por ciento en situación «buena a excelente» hacia fines de mayo a solamente un dígito a mediados de agosto, en estados fuertemente productores de este cultivo, como Illinois, Ohio o Iowa. Por supuesto hay que tener en cuenta que aquella fue una campaña excepcionalmente mala en términos productivos y que los híbridos y las prácticas de cultivo han mejorado sustancialmente en estos últimos 19 años.

    Según el analista de Alaron, Alberto Tarafa, esta temporada invernal estadounidense, con fuertes subas en las cotizaciones, no resulta anómala. El especialista asimila esta temporada a lo acontecido en el ciclo de la campaña 1995/96, cuando la posición marzo/96 expiró con una cotización de u$s 4,13 por bushel. Las correcciones y subas de esta plaza también guardan un estricto correlato con lo acontecido en este ciclo. Si la historia se repite como en aquel entonces, es probable que sigamos asistiendo a un mercado firme hasta el informe de siembra del próximo 30 de marzo.

  • Inquietud

    El fenómeno de los biocombustibles despierta inquietud en el sector alimentario de los EE.UU. En los últimos 6 meses los precios de maíz se duplicaron, lo que significa mayores costos para producir alimentos.

    Robert Wisner, economistade la Universidad de Iowa, predice que los precios de los alimentos continuarán su tendencia ascendente en los próximos años, como consecuencia de la duplicación en la capacidad instalada para producir etanol, proceso que se materializará rápidamente, y que afectará a alimentos variados como las gaseosas, alimentos procesados con alta fructuosa de maíz, cereales de desayuno, carnes de pollo, cerdo o vacuna y lácteos.

    Una de las razones de la importante mejora reciente en la plaza de soja son los comentarios de pérdidas de rendimientos en ciertas regiones de Brasil. Algunos cables dan cuenta de pérdidas del orden de 20% en el estado de Mato Grosso.

    En la Argentina, por otro lado, las condiciones son particularmente buenas y es altamente factible que se pueda alcanzar un cifra de producción del orden de los 45 mill./ton, ya vaticinada por la Bolsa de cereales de Buenos Aires, entidad que antes de las recientes lluvias proyectaba una campaña de 44,3 millones de toneladas.
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