4 de octubre 2004 - 00:00

Fuertes inversiones para mayor tecnología

Con una inversión de 3,5 millones de dólares, quedó inaugurada oficialmente por la empresa Monsanto la Estación Experimental Fontezuela, dedicada a los nuevos desarrollos biotecnológicos para la producción agrícola, y ubicada en el partido de Pergamino.

La estación Fontezuela, junto con otra estación experimental que la empresa posee en Camet, fue reconocida con el premio Estrella, por alcanzar la certificación OHSAS 18.001, que establece los más exigentes parámetros de seguridad y salud ocupacional en el nivel mundial.

La ronda de discursos comenzó con las palabras del gerente de la Estación Experimental Fontezuela, Luis Llull, quien definió la nueva estación como «un lugar seguro, donde el cuidado de las personas tiene un valor permanente para investigar y desarrollar las mejores semillas de nuestro país». Luego, Aníbal Fernández, director de investigación de la empresa, manifestó: «Monsanto, en los últimos años, invirtió miles de millones de dólares en investigación y desarrollos biotecnológicos, inversión que generó importantes riquezas», y recalcó «la soja RR, solamente en la Argentina, generó en los últimos 6 o 7 años más de 20.000 millones de dólares». También mencionó la importancia de la innovación tecnológica para el espíritu de la empresa, y destacó el papel fundamental de las nuevas instalaciones donde se desarrollarán proyectos clave para el rumbo de la agricultura en la argentina y el resto del mundo.

Para finalizar, el presidente de Monsanto Argentina, el español Alfonso Alba, se refirió al compromiso de la empresa con el productor argentino y señaló: «El esfuerzo de Monsanto está dirigido a contribuir a que el productor argentino mejore su rentabilidad». El área de cultivos genéticamente modificados en todo el mundo es de 60 millones de hectáreas, y Monsanto participa con 90%. La inversión global en investigación es de alrededor de 500 millones de dólares; y Alba aclara: «Este monto se está invirtiendo en la Argentina, ya que hoy las inversiones que se hacen en el nivel mundial son globales, porque son tecnologías 100% aplicables en la Argentina».

La necesidad de resolver el problema de la propiedad intelectual fue otro de los temas abordados, además de agradecer al país y al gobierno por el marco regulatorio, que permite experimentar con tecnologías de última generación en un estadio muy precoz de su desarrollo.
Subrayó el valor del compromiso que este país tiene con la tecnología, ya que es uno de los primeros en el mundo en aceptar la innovación y permitir el desarrollo de nuevas tecnologías. Y concluyó reconociendo la muy buena intención del gobierno argentino para buscar solución a algunos problemas, como el de la propiedad intelectual en semillas de soja. Abierto al diálogo, el grupo de ejecutivos reconoció que la solución está cercana y «de modo que todas las partes queden conformes».

J.M.Q.

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