29 de marzo 2001 - 00:00

Graves consecuencias para Europa por crisis sanitaria

París (Bloomberg) - La aftosa y la «vaca loca», una altamente contagiosa y otra letal, resultarían tan perjudiciales para la salud de la economía europea como la desaceleración en curso en los Estados Unidos. La propagación de la fiebre aftosa desde animales del Reino Unido a Europa continental, unida a los últimos casos de la enfermedad de la «vaca loca», no sólo supone un duro golpe para la ganadería. El sector agrario acapara menos de 3 por ciento de la producción de la Unión Europea.

Al dañar al turismo, incrementar la inflación y dilatar los presupuestos públicos, la crisis de la carne tiene potencial para frenar el crecimiento económico europeo en un momento en el que ya se está desacelerando, según los economistas y los empresarios.

«La fiebre aftosa es una preocupación mucho más grande para nosotros que la economía estadounidense»,
dijo Anne-Claire Taittinger, presidenta de Société du Louvre, que controla el Hotel Crillon de París.

En el Reino Unido, con 649 casos confirmados de fiebre aftosa y 420.000 animales sacrificados para prevenir la propagación, el Centre for Economics and Business Research, dedicado a la investigación económica y empresarial, ha recortado su previsión de crecimiento de 2001 hasta 2 por ciento desde 2,7 por ciento por la fiebre aftosa. Si el continente no puede contener uno de los virus más contagiosos del mundo, tendría que hacer frente a costes de proporciones similares.

David Mackie
, economista de JP Morgan, apuntó que los efectos de la enfermedad podrían restar al crecimiento de toda Europa 0,2 de punto porcentual este año. Esa contracción es comparable con el efecto directo que tendrá el enfriamiento estadounidense en la región, según sus predicciones.

Ayer, el gobierno holandés comunicó que el brote de fiebre aftosa podría llegar a reducir hasta en 0,75 de punto porcentual el crecimiento de 2001 si la enfermedad se extendiera tanto como lo ha hecho en el Reino Unido.

Hasta el momento se encontraron animales infectados con fiebre aftosa en dos granjas en Francia, cinco en Holanda y una en Irlanda. Tres casos sospechosos en Alemania resultaron ser negativos, pero 7.000 animales importados de áreas de riesgo fueron sacrificados como medida preventiva. Los animales infectados deben eliminarse para frenar la propagación de la enfermedad: el mal inhibe el crecimiento y la producción de leche. «Si la fiebre aftosa se extiende por Europa, los costos podrían ser astronómicos», dijo el economista jefe de CEBR, Paul Crawford, citando pérdidas en turismo, agricultura y empresas. La víctima más importante sería la industria del turismo europea, que mueve $ 236.000 millones y acapara al menos 5,5 por ciento del producto interno bruto. Con cerca de 60 por ciento anual de todas las afluencias turísticas, la Unión Europea es el destino número uno en el mundo de acuerdo con la Organización Mundial de Turismo.

Después de detectarse el primer caso de fiebre aftosa en la región francesa de Mayenne el 13 de marzo, Estados Unidos, Canadá, Japón, Australia y otros prohibieron las importaciones de ganado en pie y carne de Europa. Valorado en 11.700 millones de euros anuales, el ingreso procedente de las exportaciones de alimentos y animales en pie desde la UE aporta 0,1 por ciento al crecimiento económico de la zona.

La crisis también está alargando los presupuestos de los gobiernos, al tener que pagar los estados miembros de la UE por los sacrificios de ganado y un control más estrecho sobre las fronteras. Esto supone una presión política, ya que se necesita incrementar el importe de las ayudas a la ganadería al tiempo que se reducen los ingresos fiscales procedentes de los negocios dañados.

En el Reino Unido, la pérdida por ingresos fiscales como resultado del brote de fiebre aftosa probablemente llegue a 2.700 millones de libras ($ 3.900 millones) este año, casi hasta tres veces el recorte total de impuestos anunciado en el presupuesto del 7 de marzo, de acuerdo con la CEBR.