27 de abril 2004 - 00:00

Hay que repensar el país desde el sector productivo

El campo espera respuestas: la promesa de rebaja de retenciones a la exportación no se confirma en los hechos, dice la diputada Alarcón.
El campo espera respuestas: la promesa de rebaja de retenciones a la exportación no se confirma en los hechos, dice la diputada Alarcón.
H ace unas semanas asumí, con mucha satisfacción, la responsabilidad de presidir la Comisión de Agricultura y Ganadería de la Cámara de Diputados de la Nación. En esa oportunidad manifesté que tengo la plena convicción de que a nuestra Argentina hay que repensarla desde el campo y tras este objetivo trabajaré. Para lograrlo, considero que es preciso que los reclamos del sector agropecuario lleguen al Parlamento. Es necesario analizar, debatir e implementar medidas que den respuestas a las muchas inquietudes que tiene el sector más dinámico de la economía nacional.

Si bien, hasta el momento, la comisión que presido no se ha caracterizado por tener demasiada relevancia dentro de la Cámara -pese al esfuerzo aislado de algunos legisladores-, estoy resuelta a provocar un cambio sustancial en este sentido.

Uno de los debates más profundos y, tal vez, más ríspidos que tendremos en el ámbito parlamentario es el tributario.
Es indiscutible que el campo argentino fue protagonista en el reacomodamiento económico nacional. No sólo porque generó divisas genuinas y una demanda laboral más que importante, sino también porque aceptó la aplicación de retenciones para dar respuesta a las necesidades más urgentes de un número apabullante de argentinos. De hecho, los planes sociales pueden distribuirse por las retenciones aplicadas sobre la producción agropecuaria. Y en este punto creo que es apropiado reconocer que la justicia social es fácildeclamarla cuando los recursos los aporta otro.

A pesar del compromiso del Estado nacional de bajar gradualmente las retenciones hasta eliminarlas, aún no hay fecha y lo que es peor, pareciera que este recurso se consolida cada vez más como herramienta de financiación. Por otra parte, siempre he combatido -desde el Mercosur y ante la Organización Mundial de Comercio-los beneficios que rigen para los productores de las grandes potencias mundiales, quienes se ven favorecidos por los subsidios de sus gobiernos.

Sin embargo, la discusión planteada para lograr reglas de juego más claras y equitativas parece contradecirse con la existencia de impuestos distorsivos como, por ejemplo, el impuesto interno a ciertos productos, el impuesto al cheque o las mismas retenciones.

• Más allá del Parlamento

Hasta hoy, sólo un puñado de diputados nacionales y senadores representa y defiende al campo frente al avance de otros lobbys y sectores de nuestra economía. Por todo ello, considero que es tiempo de empezar a juntarnos para construir un movimiento agrariounido que deje de lado pequeñas diferencias partidarias, políticas o de entidades gremiales.

En Francia, Estados Unidos y aun en Brasil, el sector agropecuario se ha unido,
ha dejado a un lado diferencias y batallas, y en las cámaras legislativas se ha potenciado y ha logrado que el Ejecutivo escuche sus reclamos. Es lógico que así sea ya que son temas que tienen injerencia directa en el destino de una Nación. Estoy plenamente convencida de esto, no solamente trabajaré incansablemente dentro de la Cámara de Diputados de la Nación, sino que lo haré desde un movimiento que hemos denominado Pampa Sur. Pampa, por lo tradicional, porque es una palabra que indudablemente nos identifica a todos aquellos que estamos vinculados al sector. Y Sur por la clara identificación que hace la Organización Mundial de Comercio de nuestro país como tantos otros países sureños a los cuales no termina de defender frente a los injustos subsidios agrícolas de los países del Norte. Consideramos que debemos levantar al agro argentino como eje del poder nacional. Necesitaré que me ayuden, que dejemos de lado pequeñas diferencias partidarias o de intereses, y también nuestro tradicional individualismo, pues en esta obra puede ir el futuro de las próximas generaciones de argentinos.

(*) Presidenta de la Comisión de Agricultura y Ganadería

Dejá tu comentario