27 de octubre 2004 - 00:00

Hilton: propuesta de licitación de cuota

Es necesario esclarecer los mecanismos de distribución coincidentes en los sectores de ganados y carnes.
Es necesario esclarecer los mecanismos de distribución coincidentes en los sectores de ganados y carnes.
La Cuota Hilton es un cupo de importación que la Unión Europea le otorgó a la Argentina y a otros pocos países para que ingresen carnes de alto valor sin pagar aranceles de importación. Esta cuota constituye, al menos en nuestro país, la nata del negocio de las carnes. El valor de una tonelada de carne Hilton ha oscilado entre los 4.000 y los 10.000 dólares, aunque hubo situaciones en que dichos valores excedieron esos límites, valores que significan varias veces el valor de la carne en el mercado interno.

Cada año, y desde hace bastante tiempo, se suscitan tensiones y protestas por la asignación de la cuota por parte de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación. Cuando surgen discrepancias es por algo, sin duda. Se llegó al extremo de que la Justicia, mediante amparos, otorgue casi 40% de la Cuota Hilton, algo que es atribución del Poder Ejecutivo.

Es importante que la sociedad conozca y que los mismos actores reconozcan:

a) Que la cuota ha sido dada de Estado a Estado, de la Unión Europea al Estado argentino. No es de los jueces o de los frigoríficos, independientemente del tamaño y/o localización; b)
Que es necesario tomar la decisión, por parte del Estado argentino, el Ministerio de Economía y/o la Secretaría de Agricultura, para diferenciar dos conceptos o cuestiones. Una cosa es la localización de la actividad y otra es la asignación a nivel de firma.

1- Un criterio tiene que ver con las reglas, los vectores o los criterios de localización económica de la actividad.
Hoy, al menos, no es lo mismo la localización de un frigorífico en Tierra del Fuego o en Jujuy o la localización cerca de los puertos de exportación. Alfred Weber escribió, en 1922, un libro sobre la teoría de la localización espacial, el nacimiento de la economía regional. Para él, y sólo a manera de ilustración, existen cuatro factores fundamentales de la localización de las actividades económicas (distancia para la provisión de las materias primas, distancia a los mercados de consumo, costos de la mano de obra y las denominadas economías de aglomeración). Será necesario, entonces, que las autoridades realicen estudios económicos que justifiquen determinadas localizaciones zonales o regionales y que sirvan de base para enriquecer sus propios criterios y sus propias decisiones.

2- Salvado lo anterior, recién se podrá discutir seriamente sobre los criterios de asignación de la Cuota Hilton con las firmas. Será necesario establecer reglas de juego transparentes, equitativas y con racionalidad económica y social previa a cualquier decisión.


Existe un proyecto de ley -entiendo que promovido por la diputada Alarcón- que es una excelente iniciativa, porque pone algunos límites, excluye a los frigoríficos en quiebra y trae algo de claridad, pero no es suficiente. Lo que sí es suficiente es la transparencia en la asignación de la Cuota Hilton; ésta debe ser asignada o distribuida por licitación pública, como cualquier acto de compra o de otorgamiento de un beneficio por parte del Estado. Una licitación pública, además, con una contribución para el mismo Estado, por ejemplo, 100 dólares por tonelada; claro está, luego de satisfacer previamente condicionalidades en materia sanitaria, impositiva, laboral y con criterio económico territorial. El Estado tiene en sus manos también el poder y la responsabilidad de defender a sus funcionarios honestos.

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