La Bolsa de Cereales de Buenos Aires espera nuevas lluvias.
Las últimas perspectivas sobre la cosecha -afectadas por el efecto de la Niña -habían levantado muchas desesperanzas en los productores y en el Gobierno. Pero las lluvias del fin de semana y las que se sumaron ayer levantaron un poco el ánimo del agro. Desde la Bolsa de Cereales de Buenos Aires son cautos y esperan que los pronósticos de febrero, con lluvias acordes a los niveles históricos, se cumplan de manera tal que al menos los rendimientos tengan un incremento en los cultivos implantados en fechas tardías o de segunda ocupación.
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Las pocas lluvias que se venían dando hasta la semana pasada, por el fenómeno climatológico que empezó a advertirse durante el último trimestre el año, habían bajado drásticamente las estimaciones. Tras los récord de la campaña anterior de 55 millones toneladas, la actual proyección de soja está signada en 47 millones, según el último informe del Panorama Agrícola Semanal (PAS) difundido hoy por la entidad. La caída en la producción en torno a los 8 millones de toneladas representaría una fuerte caída en el ingreso que genera el sector aunque los precios altos de los granos en el mercado de Chicago aminoran el impacto de la baja en el rendimiento.
En el maíz, las pérdidas de la cosecha del grano sembrada en fecha temprana son irreparables pero se espera que la segunda ocupación (noviembre/diciembre) levante su productividad con las lluvias. "La cosecha temprana ( septiembre/octubre) venía con un stress hídrico y mucho fue picado para consumo animal", sostuvo Maximiliano Zavala, técnico del departamento de estimaciones agrícolas de la Bolsa de Cereales. Y agregó "las precipitaciones lo que van hacer es frenan un poco la merma del rendimiento que se venía dando en el cereal".
En tanto, la soja cuenta con una ventaja relacionada con su plasticidad para soportar la falta de agua. Además sucede que la gran mayoría de la cosecha de la oleaginosa entró en un fase clave: la floración. "Las precipitaciones de estos días ayudan a cerrar algunos surcos y puede generar un mejor desarrollo follear de la oleaginosa", apuntó Zavala.
Precipitaciones y perspectivas
Según datos suministrados por la entidad a ámbito.com sobre la intensidad de las lluvias, la ciudad de Salto-donde había el mayor déficit hídrico y recortes sobre el potencial del rinde-cayeron 60 milímetros, en Arrecifes 30 mm, en Bragado-donde la situación era preocupante- hubo lluvias de 50 mm y en Lincoln de 25 mm. Tomando puntos de Santa Fe, Villas Cañas se registraron 20 mm, en Santa Isable 25 y en San Jorge 30 mm.
Además el reciente PAS confirma que se "espera que se complete el paso del frente de tormenta que inició su recorrido en los días precedentes, el cual provocará precipitaciones en el centro y el norte del área agrícola nacional, llevando oportuno alivio a varias zonas sojeras necesitadas".
Ante un posible escenario favorable para la cosecha, Zavala explica que "el agua alivianó la situación pero vamos a ver como continúa, los primeros días de febrero son fundamentales. Los pronósticos sobre clima son más alentadores que en diciembre y enero. Se estima que habrá lluvias en los niveles históricos para la fecha. Eso nos puede asegurar una buena floración de la soja, una suficiente agua para lograr un buen rendimiento y un principio de freno en la merma de rendimiento del maíz".
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