Una brecha grande se registra entre el precio al mayorista y al consumidor y el que recibe el productor. Mientras los primeros aumentaron, los tamberos vieron recortados sus ingresos.
Con la participación de 150 productores, se realizó la reunión de lecheros en Canals, organizada por la Sociedad Rural de esa localidad en el marco de la edición Nº 36 de la Fiesta Nacional del Oro Blanco.
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Una de las conclusiones de la reunión fue el pedido especial de los productores para que los gobiernos de las provincias afectadas que son productoras de leche, fusionen actitudes para contrarrestar las atribuciones del Estado nacional, sobre la aplicación de impuestos extorsivos a la actividad agropecuaria. «Si en el transcurso de un tiempo prudencial los estados provinciales y nacionales no dan claras actitudes en ajustar todas las anormalidades actuales y liberan la exportación, se pondrá en marcha una retracción agropecuaria en contra de las autoridades que haga oídos sordos a la situación actual», informó la entidad.
En lo correspondiente al precio de la leche fluida, puede apreciarse que, tomando como base julio/2005, mes de aplicación de las retenciones, han variado en suba los índices de precios al consumidor y mayoristas, mientras que, en sentido contrario, han bajado los precios al productor tambero. «Esa diferencia está mostrando claramente y sin duda alguna la transferencia de ganancias del sector primario hacia los otros eslabones de la cadena comercial, es decir, la industria, los centros de venta o supermercados, como quieran llamarse, y el Estado por las retenciones; y todo ello lo hemos pagado los productores», expresó Carlos A. Peiretti, presidente de la Sociedad Rural de Canals.
«Si hacemos una rápida cuenta y tomamos para el segundo semestre de 2005 una producción de aproximadamente 4.000 millones de litros (cuando se ajusten los valores provisorios de diciembre, seguramente se alcanzarán los 5.000 millones de litros) y lo multiplicamos por 4 centavos de pesos que fue la baja promedio sufrida en los precios pagados al productor, hay 160 millones de pesos que han dejado de percibir los productores, y si consideramos que de ellos 60 millones son producto de las retenciones que embolsó el Estado, ¿dónde fueron a parar los otros 100 millones? Seguramente, la industria y el sector comercial podrán dar cuenta de ello», continúo Peiretti.
«Nosotros, los productores, bien sabemos lo que nos ha costado, y nada, absolutamente nada hemos recibido», concluyó.
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