El gobierno brasileño puede llegar sacrificar cerca de 20 mil animales a raíz del brote de fiebre aftosa que estalló el mes pasado en el Estado de Mato Grosso do Sul, según estimaciones del Ministerio de Agricultura de ese país.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Así, el actual brote se parece convertirse en el peor de la historia de Brasil, al superar el registrado en 2001, cuando 11.700 animales fueron sacrificados en el municipio de Joia, en el Estado de Río Grande do Sul.
Según la Agencia Provincial de Defensa Animal y Vegetal (Iagro) de Mato Grosso do Sul, el sacrificio de ganado en ese estado se desarrolla a ritmo lento, a raíz de las lluvias que azotan la región y de la dificultad de desplazamiento de los técnicos a las pequeñas propiedades rurales afectadas por el problema.
Pese a que hasta ahora fueron sacrificadas sólo 3.300 reses en Mato Grosso do Sul, donde se detectaron 22 focos de fiebre aftosa, el director de Iagro, Joao Cavallero, aseguró que los trabajos se acelerarán y que el proceso finalizará dentro de dos semanas.
El brote de aftosa llevó a medio centenar de países a dictar embargos contra las importaciones de carne brasileña, en forma total o parcial.
El brote de fiebre aftosa podría quitarle a Brasil este año el título de más grande exportador mundial de carne, admitió anoche el ministro de Agricultura, Roberto Rodrigues, quien aseguró no obstante que el gobierno espera controlar rápidamente el problema y recuperar en breve los mercados perdidos.
Dejá tu comentario