23 de junio 2004 - 00:00

Nuevas oportunidades en el mercado de orgánicos

La expansión hacia el este de la UE se considera como una gran oportunidad para el comercio de productos orgánicos, sobre todo teniendo en cuenta la reciente ampliación del bloque, que representa más de 450 millones de consumidores. Esta expansión también reportaría oportunidades para los productores de alimentos orgánicos, dice un trabajo realizado por la Dirección de Alimentos de la SAGPyA.

El acceso a la UE le dio a agricultores de Europa Central y del Este (ECE) la posibilidad de acceder a un mercado de 11 mil millones de euros. Muchos granjeros de ECE se han reconvertido a la agricultura orgánica, en especial en países como Polonia, Hungría y República Checa, cuyo número total de establecimientos bajo certificación creció 150% entre 1999 y 2003.

En lo países ingresantes al mercado común hay unas 514 mil hectáreas destinadas a la producción ecológica, y es en la República Checa donde se ha dado la mayor concentración, abarcando más de 235 mil hectáreas, lo que equivale a 5% de toda la tierra cultivable del país. De esta forma, la República Checa posee una relación entre la superficie bajo seguimiento y la total superior al promedio europeo occidental del orden de 3,5%. En muchos casos la producción orgánica en la ECE se ha volcado a la exportación, con volúmenes importantes de cereales, oleaginosas, hierbas, especias y vegetales que encuentran su destino en Europa Occidental. Muchos productores polacos han exportado exitosamente vegetales, frutas y frutas finas a lo largo de varios años. Por otro lado, existe una importante cantidad de arreglos contractuales entre compañías y productores orgánicos del Este de cara al cultivo de granos orgánicos certificados. La nueva situación le da a los productores orgánicos de ECE un acceso más sencillo a los mercados occidentales. La ausencia de barreras comerciales permite a los agricultores e industrializadores orgánicos del Este comercializar sus productos en la UE sin aranceles. Los empresarios orgánicos del antiguo bloque oriental están en condiciones de abrir oficinas comerciales en los países occidentales.

• Productos

Los consumidores de Europa Occidental se beneficiarán de una mayor gama de productos orgánicos a precios más bajos. Por otro lado, los productos del Este deben ajustarse a las normas de la Unión, por lo cual en poco tiempo estarían en condiciones de asegurar su igualdad de condiciones frente a los productos de otros orígenes, dice la SAGPyA.

El comercio de productos orgánicos entre Europa Occidental y Oriental no va a ser unilateral.
La mayoría de los alimentos orgánicos provenientes del Este tienen un muy bajo grado de industrialización. Por esto, compañías de alimentos orgánicos de Europa Occidental están volcando productos elaborados hacia los nuevos miembros de la UE. Algunas firmas alemanas ya han ingresado al marcado checo y húngaro, y esperan tener una expansión en sus ventas de cara a la caída de las barreras arancelarias.

Se prevén grandes inversiones en fábricas de alimentos orgánicos y convencionales en los nuevos integrantes de la UE.
Por ejemplo, la compañía alemana Hipp, pionera en este tema, ha aprovechado las facilidades para la radicación de industrias y el bajo costo de la mano de obra en Europa Central. Con esta estrategia Hipp se ha convertido en el mayor productor mundial de alimentos orgánicos para bebés, compitiendo fuertemente con los productores tradicionales de alimentos convencionales para bebés, como Heinz, Nestlé, y Numeco.

Es muy probable que la mayoría de las empresas alimentarias diversifiquen el riesgo para entrar en el mercado asociándose con importadores y mayoristas, según la SAGPyA.

La mejora de la situación económica en los países del Este, así como la saturación de algunos mercados en el Oeste determinarán seguramente el crecimiento «hacia oriente» de la comercialización de productos orgánicos.
El crecimiento de la UE también reporta una serie de amenazas. Es factible que los granjeros de la Europa Oriental no puedan competir desde lo tecnológico con sus pares occidentales, lo que permite pensar en una concentración de establecimientos en pocas manos a fin de mejorar las escalas.

Por otro lado, los tradicionales proveedores de alimentos orgánicos para la UE encuentran en la nueva situación un importante desafío, dada la combinación de los siguientes factores:

• Los países que se incorporan a la UE son en gran medida productores de alimentos. En el caso de Polonia, posee las tierras más fértiles de Europa.


Estos países podrán gozar de todos los beneficios que reportan los programas de apoyo a la agricultura orgánica que se financian desde la UE.

• Los nuevos miembros accederán a los mercados con mayor facilidad y sin restricciones arancelarias y sanitarias.

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