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• Siembra
De confirmarse los posibles guarismos de producción, el ciclo 2003/'04 sería uno de los peores de los últimos 10 años, sin considerar el período 2000/2001, que fue un desastre.
De esta manera, una vez más los productores nacionales ponderan los cultivos por sus posibilidades de utilidades económicas, viendo a otros -como la soja- como las variantes más «confiables». Recordemos que desde el aspecto comercial, el girasol continúa con fallas en su comercialización. Todavía muchos operadores hablan de la falta de compradores y por ende de transparencia en la formación de los precios de la oleaginosa.
En este sentido, basta con ver la recuperación de volumen comercializado que se viene consolidando en el Mercado a Término de Buenos Aires; esto sucede en el trigo, en la soja y en el maíz, pero no en el girasol, donde prácticamente no se hacen operaciones.
Este es un motivo muy importante que influye en el momento en que los productores toman la decisión de qué grano sembrar.
Además, el girasol es de muy difícil almacenamiento, ya que si esto se realiza sin los debidos recaudos, se pueden tener pérdidas en la materia grasa, y por ende perder bonificaciones por calidad.
Por ello, los productores se ven «obligados» a tener que vender en plena cosecha o a entregar a las fábricas o a los exportadores en negocios a fijar precio (se entrega la mercadería y más adelante se le pone precio).
Quizá todo esto sea una asignatura pendiente que todavía tiene el mercado granario argentino.

