Diversificar para crecer, construir marcas con identidad propia y transformar al turismo en un motor capaz de generar impacto económico transversal. Esa parece ser la fórmula que durante las últimas dos décadas aplicó Julio Camsen, presidente y fundador de Grupo Huentala, uno de los holdings privados más importantes de Mendoza y protagonista de un modelo empresarial que hoy combina hotelería, finanzas, vino, gastronomía y experiencias culturales bajo un mismo ecosistema de negocios.
Del mundo financiero al arte y el vino: la fórmula de Julio Camsen para posicionar a Mendoza en el mundo
El fundador de Grupo Huentala explica cómo construyó uno de los conglomerados empresariales más importantes del interior del país, con inversiones que hoy abarcan hospitalidad, vitivinicultura, gastronomía, servicios financieros y experiencias culturales.
Julio Camsen, presidente y fundador de Grupo Huentala.
La historia del grupo comenzó lejos del turismo. Según explica el propio empresario, el origen estuvo vinculado inicialmente al mundo financiero, aunque con el tiempo la compañía fue expandiendo su horizonte hacia nuevas unidades estratégicas. “Todo esto es el resultado del trabajo. Uno va construyendo estructuras y en esa estructura la base fundamental es la familia. Después aparecen los proyectos, los objetivos y, sobre todo, los equipos. Nosotros tenemos foco, perseverancia y un gran equipo de trabajo, y creo que esa es la clave para progresar”, resume Camsen.
El primer gran salto llegó en 2002 con el ingreso al negocio hotelero. Más tarde llegaron nuevos proyectos vinculados al desarrollo vitivinícola y, en plena pandemia, el grupo profundizó su apuesta por la producción de vino y el crecimiento de su bodega. “Nacimos en el mundo de las finanzas. En 2002 arrancamos con hotelería, en 2010 comenzamos con el desarrollo del viñedo y en 2019 avanzamos con el proyecto de la bodega. Somos una empresa joven dentro del vino, pero hemos logrado resultados muy importantes en poco tiempo”, explica.
Actualmente, el grupo administra uno de los polos hoteleros más importantes del interior argentino, integrado por el Sheraton Mendoza Hotel, el Huentala Hotel y el Hualta Winery Hotel Mendoza Curio Collection by Hilton, tres propiedades estratégicamente ubicadas en el centro de la capital mendocina y conectadas bajo un concepto integral que combina alojamiento, gastronomía, entretenimiento y experiencias premium.
Pero para Camsen, el desarrollo empresarial nunca estuvo limitado solamente a construir infraestructura. Una parte central de la estrategia consistió en atraer marcas internacionales capaces de posicionar a Mendoza dentro del circuito global de hospitalidad. “Trajimos a Mendoza el primer McDonald’s, el primer Sheraton hace 18 años y el primer Hilton hace cuatro años. Eso significa poner a Mendoza en el mapa mundial de franquicias internacionales y generar desarrollo no solamente para nuestra empresa, sino para toda la provincia”, sostiene.
El empresario remarca que el turismo representa uno de los sectores con mayor capacidad de derrame económico dentro de la economía regional. “El turismo es un motor fundamental. Cuando alguien llega a Mendoza no solamente se aloja en un hotel. Sale a comer, compra productos regionales, artesanías, consume gastronomía, hace turismo aventura y genera movimiento económico en muchísimos sectores”, afirma. En ese escenario, destaca especialmente el trabajo realizado en materia de conectividad internacional. Para Camsen, la llegada de vuelos directos hacia distintos mercados internacionales permitió acelerar el posicionamiento global de Mendoza como destino turístico y de negocios. “El hecho de tener conexión aérea directa con Brasil, Chile, Perú, Panamá y nuevos destinos internacionales genera intercambio cultural, facilita el turismo y representa progreso para toda la provincia”, agrega.
Hotelería con identidad cultural
Uno de los rasgos distintivos que hoy diferencia a Grupo Huentala dentro del negocio hotelero es la fuerte incorporación del arte como parte de la experiencia de hospitalidad. La propuesta busca ir más allá del concepto tradicional de alojamiento y construir un vínculo más profundo entre el visitante y la identidad cultural mendocina. “El arte forma parte de nuestro ADN”, explican desde la compañía, una definición que se refleja en la arquitectura, la decoración y en el concepto de convertir cada propiedad en verdaderos hoteles museo. Las distintas unidades del grupo desarrollan además actividades permanentes que incluyen recorridos artísticos, exhibiciones temporarias, eventos musicales y experiencias gastronómicas abiertas tanto a huéspedes como al público local, integrando cultura y hospitalidad dentro de una misma propuesta de valor.
El vino que consolida la apuesta internacional
La expansión del grupo dentro de la industria vitivinícola también comenzó a mostrar resultados concretos a nivel global. Una de sus etiquetas insignia, Gran Sombrero Malbec 2024, obtuvo recientemente 96 puntos y Medalla de Oro en la edición 2026 del International Wine Challenge (IWC), uno de los concursos más prestigiosos del mundo dentro de la industria del vino.
El reconocimiento volvió a posicionar a la etiqueta como referencia internacional dentro de su categoría, ratificando además el liderazgo que había alcanzado en 2021 cuando obtuvo el Trophy al Mejor Malbec de Mendoza.
Producido en La Isabel Estate, en pleno corazón de Gualtallary a 1.400 metros sobre el nivel del mar, el vino fue definido por el jurado internacional —integrado por Masters of Wine, sommeliers y especialistas globales— como “un vino inteligente”, destacando especialmente su extraordinaria relación entre calidad y precio. La bodega sumó además otros reconocimientos destacados en distintas categorías, consolidando la estrategia vitivinícola del grupo como una nueva unidad de negocio con proyección internacional.
Para Julio Camsen, sin embargo, el verdadero valor sigue estando en las personas. “Desde quien trabaja como mucama hasta el gerente general, todos son embajadores. Todos somos responsables de atender a cada visitante con la máxima hospitalidad y lograr que se lleve de Mendoza la mejor experiencia posible”, concluye.

