Las autoridades sanitarias autorizaron ayer la importación de carne porcina fresca sin hueso desde los estados brasileños de Santa Catarina y Río Grande do Sul, suspendidas de manera preventiva luego de que a fin del año pasado se registraran focos de aftosa en bovinos en jurisdicciones aledañas.
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La autorización, dispuesta por las direcciones de Sanidad Animal y de Fiscalización Agroalimentaria, comprende las carnes provenientes de animales que nacieron y permanecieron sin interrupción en estos dos estados hasta su faena en establecimientos autorizados para exportar a la Argentina y que sólo se dediquen a procesar porcinos de estas jurisdicciones. La autorización se basa, según consta en el texto de la disposición publicada ayer en el Boletín Oficial, en que el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria ( SENASA) considera la posibilidad de autorizar el ingreso de carne fresca bovina deshuesada desde Santa Catarina y Rio Grande do Sul porque mantienen el estatus de zona libre de aftosa con vacunación, suspendido entre setiembre y octubre en 12 estados brasileños por la Organización Internacional de Epizootias (OIE).
La decisión tiene en cuenta también que no se detectaron síntomas de aftosa en porcinos desde el inicio de la epidemia y los informes técnicos de las autoridades sanitarias brasileñas de seguimiento epidemiológico sobre la especie.
Además, la disposición conjunta destaca el cumplimiento de la segunda campaña de vacunación antiaftosa del año pasado en Mato Grosso do Sul y Paraná, dos de los estados afectados con focos, lo que constituye «una barrera inmunitaria».
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