Comenzó el desarme de la muestra y muchos animales ya volvieron a sus cabañas.
Terminó la 120ª Exposición Rural de Palermo que anualmente realiza la Sociedad Rural Argentina. La entidad emitió un informe con datos de color que a continuación se transcribe:
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«Y se fue una Rural más, aunque no cualquier Rural. Fue la Rural de las 120 ediciones y de los 140 años. Fue también la del paro agropecuario y de la eterna pregunta: '¿vendrán o no vendrán?'». Pero, más allá de la incertidumbre, fue una gran Rural, precisamente porque transcurrió en un momento muy especial del campo argentino; un momento en el que, junto al malestar, convive también la esperanza de que todos, el sector, el gobierno y la sociedad en general sabrán aprovechar la oportunidad histórica e irrepetible que nos presenta el favorable contexto internacional. Ese fue el mensaje del discurso inaugural.
«Fue, además, el mensaje que, implícitamente, transmitieron los 420 expositores, los cabañeros que trajeron a los más de 4.000 ejemplares que se exhibieron este año. Pero, sobre todo, el que difundieron los compradores que, con su inversión, dieron un paso en firme para transformar esa esperanza en una realidad. Las cifras hablan por sí solas: se duplicó el máximo valor pagado por un caballo criollo el año pasado, se triplicó el pagado por un Angus y en un año donde 35% de las exportaciones continúa cerrado, se igualó el precio pagado en 2005 por un Polled Hereford.
«Pero probablemente sea durante la denominada ronda de negocios y en los cientos de pequeños y medianos productores que participan de ella donde la suma de ilusiones que genera cada Rural se exprese mejor.
Más de 75 productores argentinos exhibieron sus mejores artículos ante la exigente mirada de 16 de los más importantes compradores del mundo.
«Lo que todos estos agentes, expositores, cabañeros y productorestienen en común, ademásde una fuerte expectativa, es el profesionalismo y el amor que vuelcan a su actividad, sea criar animales, fabricar o comercializar insumos para el agro o alimentos y bebidas para el mundo. Es precisamente esa pasión con que realizan su trabajo lo que les ha permitido llegar hasta aquí, hasta Palermo, y lo que les permite trascender las fronteras.
«Tener a los mejores cabañeros y productores y, con ellos, a la mejor genética y los agroalimentos de mayor calidad es lo que hace grande esta muestra, esta muestra que hoy termina y la muestra que ya comienza. Porque, al mismo tiempo que concluye una edición, comienza a prepararse la siguiente.
«Mañana ya estaremos trabajando para Palermo 2007, con el objetivo y la determinación de superarnos una vez más. Y con la tranquilidad de que el trabajo realizado y la presencia de todos los que nos acompañaron, expositores y público, seguiremos haciendo una de las más importantes exposiciones rurales del mundo.»
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