Apurar los engordes y adelantar el calendario de vacunación para aguantar las inundaciones de febrero y marzo próximos son parte de las recomendaciones del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) para atenuar los efectos de la corriente de El Niño en la ganadería local.
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«Apurar el engorde del ganado asignando buenas pasturas, destetando precozmente, suplementando si fuese posible y evaluando la posibilidad de vender ante una emergencia», indican las recomendaciones formuladas por Adolfo Arias, técnico del organismo oficial. Asimismo, aconseja «completar en lo posible todas las vacunaciones habituales y reforzar las medidas sanitarias ya que las parasitosis internas y enfermedades infecciosas tienden a incrementarse con el hacinamiento y la pobre alimentación». Las recomendaciones se plantean ante la inminencia de la corriente de El Niño que ya «está afectando la región y cuya mayor incidencia se prevé para los meses de febrero y marzo próximos», destaca el documento.
El informe recuerda que en la anterior ocurrencia del fenómeno meteorológico «durante la temporada 1997/1998» la ganadería del NEA sufrió «serios perjuicios» por efecto de las prolongadas inundaciones de los campos y la dificultad de transportar a los animales hacia zonas más aptas.
«Ahora se pronostica una situación similar aunque no de la misma gravedad pero igualmente es conveniente difundir algunas recomendaciones a tener en cuenta antes de llegar a la emergencia para mejorar las oportunidades y minimizar los daños», señaló el organismo.
Las recomendaciones incluyen la «completa clasificación anticipada de los rodeos, fijando prioridades de venta de aquellas categorías que no sean imprescindibles para la evolución de los mismos».
Aconseja además «mantener al día todas las vacunaciones previstas en el calendario sanitario, porque en la posible emergencia ya no habrá posibilidades de vacunar» y combatir «los parásitos externos, tan abundantes este año» para «posibilitar buenas ganancias de peso». Se debe además clasificar los potreros en inundables, de media loma y de loma y utilizar en forma más intensa, mientras sea factible, los primeros que seguramente deberán ser evacuados» con la llegada del agua.
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