5 de noviembre 2008 - 00:00

Pronostican larga duración para la crisis del campo

Crédito escaso y costoso, caída de la demanda, menores márgenes agrícolas, y presión fiscal alta son apenas algunos de los obstáculos que conformarán el difícil panorama que enfrentará el campo de aquí en adelante. Así lo proyecta Raúl Fuentes Rossi, economista que expuso este lunes en el 10º Seminario de Comercialización del Movimiento CREA, realizado en la Universidad Nacional de Tandil.

De pronóstico pesimista, Fuentes Rossi advirtió que habrá que manejarse con «precios nuevos» (bajos) y «costos viejos» (altos). «Hay que prepararse para una crisis que va a durar mucho tiempo», señaló, y opinó que el matrimonio Kirchner orientará su acción para «vivir con lo nuestro» en un contexto de inestabilidad. Veamos parte de las conjeturas y consejos que el especialista dirigió al sector agropecuario:

  • Crédito escaso y costoso. Habría que evitar el endeudamiento en dólares o en pesos a tasa flotante. De ser necesario un préstamo, debería tomarse por montos acotados.

  • Surge un riesgo potencial de cobranza en el futuro, proveniente de empresas muy apalancadas con crédito. Los productores deberán evitar que otros operadores se endeuden con ellos.

  • Habrá que repasar la empresa y hacer sintonía fina, sobre todo corrigiendo los costos agregados en períodos de mayor rentabilidad.

  • El nivel de demanda local se verá afectado y se prevén bajos precios de los productos por los efectos negativos de la crisis en China, Brasil y México, entre otros países. Los dos últimos estaban muy insertados en el mundo y sus economías se resentirán, lo que se traducirá en mermas en compras a la Argentina.

  • Se prevén menores márgenes agrícolas y los resultados económicos estarán muy afectados por la localización de la empresa, el tipo de producción y su productividad.

  • En el nuevo contexto, los productores deberán invertir sólo para producir más con menos. Las inversiones deben estar destinadas a aumentar la productividad.

  • La magnitud de la crisis dará fundamentos para medidas intervencionistas del gobierno, con ruptura de principios históricos. Se generará el campo propicio para fuertes distorsiones en los mercados y el Estado estará ausente para defender al sector agropecuario de la crisis internacional, pero seguirá exigiéndole recursos.

  • La presión fiscal continuaráalta. Puede ocurrir que la búsqueda del equilibrio público afecte a la estabilidad privada.

  • En 2007 y 2008 el agro argentino perdió la posibilidad de aprovechar los buenos precios internacionales y entra a una etapa de nuevos valores, pero más fortalecido económicamente que en 2002. Terminó un momento brillante para las producciones del campo, pero eso no significa que se vayan a enfrentar resultados económicos de quebranto, porque continúan las buenas perspectivas de demanda mundial de alimentos.

  • El sector tiene por delanteprecios actuales y costos viejos, que juegan en contra. En este nuevo contexto aparecen las dudas para los propietarios de la tierra que sólo la arriendan y para los «sin tierra».
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