13 de enero 2006 - 00:00

Pronostican que la siembra de maíz continuará cayendo

La producción de maíz está en jaque por varios motivos. No obstante, la demanda de la cadena sigue firme.
La producción de maíz está en jaque por varios motivos. No obstante, la demanda de la cadena sigue firme.
«Teniendo en cuenta la experiencia actual, el consumo interno de maíz seguirá en aumento debido a que las industrias necesitarán mayor volumen. Sin embargo, existe el riesgo de que el área sembrada de maíz siga disminuyendo -por segundo año consecutivo -, y, en este sentido, el productor buscará reducir su margen de riesgo.» El pronóstico corrió por cuenta de Maizar, la entidad que reúne a la cadena de maíz, que analizó la situación actual del cultivo y evaluó algunas soluciones a corto plazo.

El presidente de Maizar, Juan Gear; y el director, Martín Fraguío, junto a representantes de la industria ganadera, avícola, pool de siembra, analistas de mercados e insumos, acordaron algunos puntos estratégicos que presentarán ante la Secretaría de Agricultura de la Nación para actuar rápidamente frente al complicado escenario que atraviesa el maíz.

«Durante los últimos años, Maizar viene advirtiendo sobre la reducción del área sembrada de maíz en la Argentina, este año agravada por la sequía. De 7 millones de hectáreas de maíz sembradas alguna vez en la Argentina, hoy sólo quedan 2 millones y medio. Esta reducción se debe, en gran parte, a la pérdida de espacio en relación con el cultivo de soja, cuya área sembrada es de más de 15 millones de hectáreas», indicaron.

«La combinación de subsidios internacionales, de retenciones y este año la difícil situación agravada por el clima generan que el sector productivo se vea "desencantado" y no tenga incentivos para sembrar maíz en la próxima campaña. Nuestra preocupación radica en una posible nueva reducción del área sembrada del cultivo», comentaba Juan Gear, luego de la reunión con sus colegas.

• Desafíos

«El maíz plantea nuevos escenarios y desafíos para el sistema productivo. De la misma manera que en el año 2003 Europa, productor importante de maíz, fue escenario de pérdidas millonarias por cuestiones climáticas, hoy es el turno del maíz argentino y si bien el riego o próximas lluvias podrían ser paliativos, serían insuficientes en esta instancia», indican.

La falta de lluvias en las zonas productoras de maíz ya registran daños que, en algunos casos, llegan a 50 por ciento de la producción. Hasta la fecha se observa una producción no mayor a las 14 millones de toneladas en comparación con los 20 millones del año pasado.

Ante la situación actual, algunos actores de la cadena adoptaron medidas como compartir gastos de fletes para paliar los costos de producción de sus industrias.

«El maíz tiene un efecto multiplicador que no tienen otros cultivos, es decir, que de cada peso que sale del campo, se generan dentro del país nuevos, ya que la industria que mueve este cultivo genera mucho valor agregado», señalaba
Aníbal Alvarez, representante de la Cámara de Fabricantes de Almidones, Glucosas, Derivados y Afines (Cafagda). Si bien estas industrias derivadas del maíz son básicas en la Argentina, no fueron suficiente estímulo para incentivar la superficie sembrada de maíz. Sin embargo, sí se observó un aumento sustancial en el consumo: «Mientras que el promedio de consumo rondaba los 5 o 6 millones de toneladas de maíz por año, durante 2005 el consumo trepó por encima de los 8 millones de toneladas», comentaba Alvarez, quien participó en la reunión convocada por Maizar.

El aumento del consumo del maíz por parte de industrias asociadas constituye una esperanza para el cultivo.
Esta suba se debe a la mayor exportación de carne vacuna (por problemas de la «vaca loca» en Europa y en los Estados Unidos, y aftosa en Brasil), el crecimiento de la industria avícola (generadora de mano de obra y mucha actividad, fundamentalmente por la gripe aviar en el sudeste asiático), aumento del consumo interno de carne de cerdo que permite sustituir las importaciones de Brasil y con buenas perspectivas de exportación de materia prima para abastecimiento y la apertura de nuevos mercados.

Los tamberos y ganaderos son parte fundamental de la cadena del maíz. En los últimosaños y debido a la pérdidade terreno en función del aumento del área de siembra de soja, estas industrias se han convertido en grandes demandantes de maíz para alimentar a sus animales.


• Riesgo

Maizar pronosticó que « teniendo en cuenta la experiencia actual, el consumo interno seguirá en aumento debido a que las industrias necesitarán mayor volumen de maíz. Sin embargo, existe el riesgo de que el área sembrada de maíz siga disminuyendo por segundo año consecutivo y en este sentido el productor buscará reducir su margen de riesgo».

La entidad que agrupa a la cadena indicó también que «es factible que busquen mantener los niveles de producción y de rentabilidad considerando nuevastecnologías en semillas, en la aplicación de fertilizantes, adquisición de herbicidas y todas las opciones que le permitan invertir en una estructura de siembra rentable a largo plazo y preservando las cualidades del suelo, pero se necesitará de la sinergia de todos los actores de la cadena para lograr los resultados esperados».

Los integrantes de la entidad también coincidieron en que algunas medidas podrían generar más movimiento en el sector.


Desde el aspecto económico, a través de la desgravación impositiva -por ejemplo, el proyecto de ley de capitalización de pymes, ofreciendo beneficios a aquellos que sigan invirtiendo en el cultivo del maíz-, estímulo en el uso de fertilizantes o la aplicación de tratamientos diferenciales en los impuestos a la exportación.

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