Régimen de destucción bovina
Actualmente muchos animales son destruidos sin pasar por los test, como es el caso de los toros de lidia en España, circunstancia que enmascara, en opinión de las fuentes consultadas, la situación sanitaria real de los rebaños.
El sistema de compras para la destrucción de bovinos mayores de 30 meses fue introducido el primero de enero de este año como medida orientada fundamentalmente a eliminar los excedentes originados por la fuerte caída del consumo.
El comisario europeo de Agricultura, Franz Fischler, sigue privilegiando esa medida frente a la intervención clásica, consistente en la compra pública de excedente para su almacenamiento en espera de una mejora de los precios, procedimiento que en la actual crisis podría tener unos costes mucho más elevados.
Fischler propone, no obstante, la eliminación, en el 2001 y el 2002, de la "red de seguridad" que limita a 350.000 toneladas el volumen de carne que puede ser vendido a la intervención comunitaria cuando los precios nacionales caen por debajo de un 60 por ciento del precio de intervención durante dos semanas consecutivas.
Esa "red de seguridad" ya está prevista en Alemania y en Holanda y podría extenderse a otros países miembros debido a la fuerte caída de los precios.
El Ejecutivo comunitario espera, de cualquier forma, que no sea necesario recurrir a menudo a esa fórmula, ya que podría suponer un fuerte aumento del gasto, según fuentes comunitarias.
Bruselas propone, por otra parte, un paquete de medidas destinado a desincentivar la producción comunitaria a largo plazo, como la reducción del cupo de bovinos machos con derecho a la denominada "prima especial".
En España la cuota asignada pasaría de 713.999 a 625.636 cabezas, lo que supone un descenso del 14 por ciento.
Esos cupos, ahora regionales, se transformarían en cupos individuales, y cada Estado miembro sería el encargado de realizar el reparto teniendo en cuenta el número de primas otorgadas en los años precedentes.
Bruselas es partidaria de crear una reserva nacional de al menos un 1 por ciento del número total de primas al bovino macho en cada país y de un máximo del 3 por ciento, para atender las necesidades de modernización de las explotaciones.
Fischler propone además una reducción del número de vacas nodrizas con derecho a las ayudas comunitarias ya que de ellas depende la producción futura de carne de vacuno.
Para ello prevé asimismo una suspensión en los años 2002 a 2004 de la utilización de las primas a la vaca nodriza existentes en las reservas nacionales.
El informe del Ejecutivo comunitario aboga también por una reducción de la densidad máxima de las explotaciones intensivas de vacas nodrizas y bovinos machos, densidad que pasaría de 2 a 1,8 unidades de ganado mayor, con el fin de incentivar la producción extensiva.
La Comisión Europea presentó también otro proyecto que autoriza el cultivo de leguminosas en las tierras dedicadas al barbecho, con el fin de aumentar la producción de proteínas vegetales para la alimentación del ganado.
Esa iniciativa tiene como finalidad cubrir en parte el déficit derivado de la prohibición, desde el primero de enero, de las harinas de carne para la alimentación del ganado.
