Las perspectivas 2005 para el sector porcino son más que auspiciosas y permitirán un fuerte crecimiento debido al mejoramiento del mercado externo y del interno.
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Después de un incremento de 18% en la faena en 2004, se prevé un aumento mayor para el presente año teniendo en cuenta las inversiones que se hicieron y las que se están haciendo, favorecidas, principalmente, por mejores condiciones internacionales y nacionales. Comenzando a enumerar las primeras, la demanda de carne porcina se mantendrá en alza y esto permitirá no sólo mantener un precio mundial alto, sino también la colocación de todos los excedentes, que normalmente deprimen el precio. Asimismo, la continuidad de enfermedades graves en las otras especies proveedoras de carne (vacuna y aviar) justifican el incremento en el consumo. El caso de Brasil, nuestro socio del Mercosur y principal proveedor de carne porcina a nuestro mercado, después de tristes experiencias, abrió nuevos mercados para colocar sus exportaciones. Esto le da más movilidad frente a un problema particular de algún cliente y, por otro lado, vuelve a aumentar el consumo interno de carne porcina. Rusia, segundo comprador mundial de carne porcina e influyente en el comercio internacional, tendrá una necesidad por este año de mantener y aun de aumentar sus importaciones. Otra causa en el ámbito internacional son los precios de los principales insumos, maíz y soja que, según los especialistas, mantendrán los precios actuales o, incluso, se puede esperar una baja. En el orden nacional, no son menos las ventajas que se vislumbran. En primer lugar, la conclusión del Plan de Erradicación de la Peste Porcina Clásica, con la declaración de nuestro país como libre de esta enfermedad. Este tema reforzará la posibilidad de comercializar carne y productos elaborados en mercados cerrados hasta la fecha. Las exportaciones serán el tema fundamental en 2005, y los avances a la fecha son más que prometedores. El auge de las exportaciones de carne vacuna generará un déficit en el consumo per cápita local, que funcionarios públicos estiman entre 10 y 15 kg (vale tener en cuenta la fuerte caída que tuvo en el consumo por el mismo tema en Uruguay). Una de las opciones de consumo para la mesa de los argentinos es la carne de cerdo, favorable, desde ya, con precios más baratos que la carne vacuna. Otro tema importante de carácter nacional será la implementación, por parte de la ONCCA, de un sistema de información de precios bajo declaración jurada que, teniendo en cuenta la imposibilidad de un mercado concentrador, será un referente más lógico que el actual. Quedan algunos puntos en los cuales el sector porcino nacional sigue estando abandonado por el Estado y que condicionan al momento de hacer inversiones a mediano y largo plazo. Se puede hablar de falta de reglas claras en el intercambio intra Mercosur que, al igual que otros sectores, condiciona el futuro. Un tema no menos preocupante son las negociaciones que realizan nuestros funcionarios a nivel internacional, a los cuales se nota que el plan canje les quedó como única herramienta, cambiando como en la colonia materias primas por productos elaborados, sin darse cuenta de que en el medio hay mano de obra desocupada nacional. Hay que resaltar la falta de «carácter» en las negociaciones dando siempre la razón al otro lado, incluso en riesgo de poner el estatus sanitario de distintas especies productivas. Las actuales negociaciones con China, que se llevará la mejor carne vacuna del mundo a cambio de vendernos carne porcina con infinidad de enfermedades, son un ejemplo.
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