Se firmaron acuerdos para exportar carne, cebada y lácteos a China
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El ministro de Agricultura, Julián Domínguez junto al titular del AQSIQ, Zhi Shuping.
Agregó que la Presidente asignó la prioridad de esta relación y nosotros estamos muy contentos de haber podido materializar esta indicación. Esto genera otra posibilidad de producción, ya que la carne argentina no está atada a un solo mercado. Lo cual asegura que la oferta exportable tenga más valor.
Shuping, a su vez, dijo que la carne vacuna y la cebada ya pueden entrar a China, lo cual significa mucho para la Argentina pero también para nuestro pueblo, que puede disfrutar de esos dos productos, mientras el acuerdo de importación y exportación mutua de lácteos, va a beneficiar a ambas partes.
En su reunión con el ministro Zhenbang, de la Administración Estatal de Granos, Domínguez recordó que el organismo chino es el responsable, desde el punto de vista comercial, de las importaciones de dos productos argentinos estratégicos: el poroto y el aceite de soja.
Remarcó luego que la relación con China tiene un interés vital para la Argentina, y precisó que el país asiático es el segundo socio comercial del país y el primer mercado para los productos agrícolas.
La Argentina, en tanto, es el tercer proveedor de China, luego de Estados Unidos y Brasil, y el propósito es que el comercio no se quede sólo en soja y aceite, sino ser un proveedor alternativo desde el hemisferio sur para el maíz, cuyo excedente exportable este año superará las 20 millones de toneladas.
Domínguez también alentó un acercamiento entre el mercado de Dalian (China) y los de Rosario, Buenos Aires y San Pablo (Brasil) para contrarrestar el peso de Chicago en la formación de precios internacionales e los granos.
Zhenbang, a su vez, ratificó las perspectivas de cooperación futura, dado que la producción de granos en la Argentina es creciente, mientras China prevé mantener la demanda de oleaginosas y aceites vegetales.
El funcionario destacó que los incidentes con el aceite de soja no afectan el comercio y como ejemplo de ello mencionó que las compras chinas de soja argentina llegan, en lo que va del año, a 10 millones de toneladas, frente a 3,7 millones el año pasado.
Ese salto, sin embargo, obedece a la restricción (ya levantada) para el aceite, ya que se colocó más grano sin procesar, matizaron funcionarios argentinos.
Tras señalar que China tiene tierra y agua por debajo del promedio mundial, y poca superficie arable, el ministro Zhenbang confió en que en el menor plazo posible se firmará el memorándum de entendimiento con la Argentina para establecer las bases de la cooperación futura.
Según el funcionario, su país continuará requiriendo granos porque a pesar de ser la segunda economía del mundo, nuestro producto per capita está aún por debajo de los primeros cien países, y tenemos desequilibrios en el desarrollo y zonas con pobreza, por lo cual el Estado debe aumentar la inversión.
El ministro Zhenbang insistió por último, ante el titular de Agricultura de la Argentina, en la necesidad de profundizar el estudio acerca de cómo hacer negocios directos, sin intermediarios, para que se beneficie su país, así como los importadores y consumidores chinos.
Domínguez coincidió en la necesidad de reducir los márgenes de comercialización, y aclaró que a diferencia de la Administración Estatal de Granos de China, la Argentina disolvió su Junta de Granos, pero no descartó alguna opción intermedia con participación de las bolsas de cereales.
Por último, tras destacar el acuerdo de cooperación entre la Academia del organismo chino y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, el ministro argentino invitó a Zhenbang a visitar la Argentina en abril próximo, en ocasión de la muestra que realizará el INTA en Córdoba.


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